miércoles, 7 de diciembre de 2011

Proyecto de Ley de Tierras: el capitalismo “serio” kirchnerista…


No es ni antiimperialista ni antioligárquico

El gobierno de Cristina Kirchner anunció con bombos y platillos por cadena nacional el envío al parlamento de un proyecto de ley que limitaría, supuestamente, la compra de tierras nacionales por parte de extranjeros. En efecto, el proyecto del gobierno permitiría que puedan quedar en manos foráneas el 20% de las tierras rurales de la Argentina.

Se estima que, actualmente, entre 17 y 20 millones de hectáreas están en manos de inversores extranjeros. Entre los más conocidos se hallan Luciano Benetton que posee más de 900.000 has. en la Patagonia, así también como Douglas Tompkins con 400.000 has. Otro personaje es Ted Turner, dueño de la cadena de noticias reaccionaria CNN, con 10 mil hectáreas y Charles Joe Lewis con 200 mil has. en Rio Negro. Según datos de la patronal Federación Agraria Argentina (FAA) cerca del 10% del territorio nacional fue vendido a empresarios extranjeros. Toda una muestra del patriotismo de la burguesía argentina. Con el proyecto del gobierno, se cederá otro 10% más de tierras agrarias al imperialismo.

Pero el problema de la extranjerización de la tierra se suma al de su concentración; esto es, un puñado de burgueses “nacionales” manejan el negocio agropecuario: como dice Arturo Trinelli (UBA), si sumamos las tierras que tienen el italiano Benetton, las del rumano George Soros, la empresa nacional Bunge y Born y las de la también nacional Amalia Lacroze de Fortabat, llegaríamos a las dos millones de hectáreas, una superficie similar a la de Bélgica. ¡Cuatro burgueses poseen la misma cantidad de tierras que un Estado!

El fenómeno de los últimos años, repetido durante 200 años de historia, es la concentración de estas tierras disminuyendo el número de productores y el aumento de las superficies concentradas en esas 4000 familias, ya sea, a través de personas físicas o jurídicas. Durante los años `90 este fenómeno se acentúa gracias al “paquete tecnológico” creado por Monsanto , el cual contaba con maquinarias de siembra directa, las semillas de tipo transgénicas y otros insumos (herbicida Glifosato), marcando la entrada de grandes monopolios extranjeros a un nuevo mercado que surgía producto de las “innovaciones”.

Bajo la mentira de la limitación de las ventas, el proyecto de Cristina Kirchner, consagra en su artículo 16 que se respetarán los “derechos adquiridos” de quienes hace años vienen comprando, e incluso aumenta la posibilidad de que más tierras queden en manos de empresas y países extranjeros. Así, pueden quedarse muy tranquilos los yanquis, los europeos, los chinos, etc. que ya tienen cientos de miles de hectáreas.

El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, se refirió al proyecto diciendo que “coincidimos en la importancia que tiene el hecho de preservar las tierras en manos nacionales y restringir su venta a extranjeros”. O sea, para el “modelo nacional y popular”, lo importante es que las tierras queden en manos de los “argentinos”. No importa que cuatro mil familias oligarcas (argentinas) posean el 43% de las tierras productivas del país. No importa que no se cuestione en lo más mínimo el sistema productivo en general. Lo único que les interesa es la garantía que todo burgués exige, no sólo para su conveniencia sino también para su existencia, su derecho a la propiedad. ¡“Que queden en manos argentinas”!: o sea que usted y yo podremos gozar del mismo privilegio que tienen los Martínez de Hoz, los Lacroze de Fortabat, los Anchorena, los Werthein y los Blaquier. Porque somos todos Argentinos…

La burguesía agraria nacional ya demostró que es capaz de forzar desplazamientos de pueblos y comunidades enteras que practican agricultura de subsistencia; que no dudan un segundo en armar bandas de pistoleros para asesinar y expulsar campesinos en el norte del país que resisten los avances de la frontera agrícola como Cristian Ferreyra, ultimado por sicarios contratados por empresarios sojeros; que son capaces de reducir a la esclavitud a los peones rurales con la aprobación del burócrata sindical Gerónimo “Momo” Venegas, etc.

¡Ah, pero lo importante es que las tierras estén en manos de argentinos!

Del otro lado, el de la oposición patronal se alzaron voces a favor y en contra. Quienes están a favor, plantean la necesidad de revisar el proyecto, pero en ningún momento ponen en cuestión la concentración de la tierra ni la extranjerización que ha sufrido hasta el día de hoy.

Quienes se pronunciaron en contra, lo hacen por considerar que el proyecto es “anticonstitucional” porque “los extranjeros tienen derecho a comprar tierras argentinas”. Como dijo el reaccionario Federico Pinedo: “no puede haber una ley que estipule que la reglamentación o limitación del derecho de los extranjeros de comprar bienes raíces, sea prohibir comprarlos”. Con el mismo tono, Mario Midón (presidente de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional) sostiene que “los [propietarios] nacionales están constreñidos a vender sus inmuebles a otros nacionales o extranjeros con residencia permanente, lo que mermó las expectativas de mayor demanda, fulminando el derecho de disponer de la propiedad”. He ahí la burguesía nacional.

¿Anarco-Capitalismo vs Capitalismo en serio?

En la reunión llevada a cabo en Cannes (Francia), Cristina Fernández de Kirchner acusó al “anarcocapitalismo” de ser el responsable de la actual crisis económica mundial. La solución que propuso fue la de volver a un “capitalismo en serio”, como el argentino… Más allá de lo absurdo de pretender dar lecciones de economía a las principales potencias imperialistas, Cristina cae también en el absurdo de pretender a un capitalismo desligado de la especulación. De hecho, ¿se puede pensar en un capitalismo sin Bolsa de Comercio que trafique bonos y acciones esperando la oportunidad para comprarlos a precios bajos y venderlos cuando suben? ¿O se puede pensar que la economía capitalista funcione sin bancos que no presten dinero o créditos a cambio de especular con el interés de sus préstamos? La única teoría que pudo y puede explicar el funcionamiento del capitalismo, esto es el marxismo, ya había demostrado que entre la “anarquía” y el capital, hay una conexión histórica. Que la “anarquía de la producción” capitalista es incompatible con la satisfacción de las necesidades elementales de los sectores populares ya que es la máxima ganancia el motor del capitalismo. ¿Y esto, qué tiene que ver con el proyecto kirchnerista de ley de tierras? Tiene que ver porque el proyecto no sólo que deja intacta la estructura latifundista de la propiedad de la tierra, sino que “como esto es el capitalismo donde todos quieren ganar mucho” como dijo Cristina, cada propietario agrario cultiva lo que le produzca más ganancias, o sea soja, o lo que el mercado mundial demande. Y si Argentina puede producir alimentos para 400 millones de personas, cómo se explica que el 21,2 de la población argentina se encuentre en la pobreza (como indica el estudio de la CTA oficialista de Yaski). Eso es el “capitalismo en serio” kirchnerista, que no es ni antioligárquico ni antiimperialista.

En una economía que se “reprimariza” es decir, que se basa cada vez más en la exportación de productos primarios de escaso valor agregado, donde la “reindustrialización” sólo queda en promesas, es necesario ante todo expropiar sin indemnización a todos los magnates y empresarios extranjeros como Benetton, Tompkins, Lewis, así como a la podrida oligarquía local como los Anchorena, los Lacroze de Fortabat, los Martínez de Hoz, etc. Estatizar bajo control de sus trabajadores los grandes pooles de siembra como Cargil, Dreyfus, Bunge y Born. Estatizar los puertos bajo administración de los obreros portuarios y elaborar la planificación de la producción agraria en base a las necesidades de los trabajadores, poniendo el monopolio del comercio exterior como condición primera. Sólo un gobierno de los trabajadores podrá llevar adelante las tareas para lograr la plena soberanía sobre los inmensos recursos nacionales del país y la plena independencia nacional. Mientras gobierne la burguesía nada de esto se podrá hacer, sino todo lo contrario: se seguirán vendiendo tierras, lagos, ríos, yacimientos de oro y otros metales, así como el petróleo y el gas, enriqueciendo a un puñado de capitalistas y sometiéndose al imperialismo.

Lucho y Juan

¡FUERA EL ACUERDO CHINO DE SAIZ! ¡¡BASTA DE ENTREGA!!


Sobre la base de generar expectativas en la creación de 100 mil puestos de trabajo y poner en producción 330.000 hectáreas el gobierno de la Provincia de Río Negro acaba de firmar un acuerdo agroalimentario con la empresa estatal China Heilongjiang que es una colosal estafa contra la población rionegrina. Acuerdo, en el que la empresa china se compromete a invertir 1.500 millones de dólares a razón de 50 dólares por hectárea y por año a cambio de la entrega de parte del territorio, instalaciones portuarias, aeroportuarias, servicios, asistencia técnica y mano de obra. ¡Una descomunal entrega!

Con este acuerdo “El gobierno pretende extender sus lazos con China –iniciados con la concesión de la mina de hierro de Sierra Grande en 2005 – con el ofrecimiento de rentar tierras privadas a cambio de mejorar su infraestructura para los productos (maíz, trigo, soja y leche) que requiera el gigante asiático y que serán luego vendido exclusivamente a ese país” (Destacado nuestro) (LN 26/08/2011).

Los diarios patronales han salido a respaldar el acuerdo argumentando que las tierras en cuestión “son privadas”, ocultando con esto el carácter de la entrega, puesto que parte de las tierras que figuran en el convenio corresponden al estado provincial (Valle del Idevi), Puerto de San Antonio y las 3 mil hectáreas para el campo experimental. Y por supuesto que ocultando también que gran parte de las 300 mil hectáreas restantes corresponden a un proceso de expropiación fraudulenta ejercido sobre sus dueños originales, las comunidades indígenas y los primeros pobladores, en beneficio de amigos del gobierno e integrantes de su gabinete, razón por la cual gran parte del mismo, está siendo procesado.

El trabajo sucio de Saiz

Miguel Saiz, radical K, que en algún momento se “hizo los rulos” considerando que integraría la formula presidencial con Cristina, solo ha recibido una “tibia” observación por parte del ex SIDE duhaldista Carlos Soria, PJ-K,virtual triunfador de las próximas elecciones de Río Negro, “quien sólo objetó las cesiones sin costo para el uso del puerto, de las tres mil hectáreas de tierra para la experiencia piloto y los beneficios impositivos” (Ídem).

De todas maneras sabe, que cuando asuma el convenio estará vigente.

Provoca indignación y convoca a la movilización este nuevo atropello de los políticos patronales de Río Negro que tras 28 años de gobiernos radicales, en connivencia con el gobierno nacional, desde que el kirchnerismo se instalara en la casa rosada, han provocado, hasta limites intolerables, el desmantelamiento de la salud y la educación publicas, el endeudamiento de la provincia, el abandono de los pueblos, de las comunidades y de los crianceros de la línea sur, la entrega de recursos turísticos, frutícolas, mineros, petroleros; estos mismos funcionarios que se han auto otorgado más de 25 millones de pesos en sobresueldos en los últimos siete años y que hoy en una nueva escalada de su política de entrega ponen en manos de capitales extranjeros “los últimos valles de clima templado (con recursos hídricos) que quedan en Latinoaméricas in producción”

Desde la Corriente de Trabajadores repudiamos el cuento chino de Saiz y planteamos la necesidad de generar por parte de las organizaciones sociales, ambientalistas, de derechos humanos, de las organizaciones sindicales y políticas de nuestra clase una movilización popular de asambleas, debates y marchas que terminen con la entrega de nuestros recursos, con la destrucción de nuestras condiciones de vida y de trabajo sostenida desde el gobierno con la complicidad de sus opositores, verdaderos representantes políticos del capital.

Para enfrentarlos: una organización política propia, independiente, que nos permita construir una alternativa obrera y socialista

Corriente de Trabajadores

Ultimo momento:

La justicia frena temporalmente la inversión de China en Río Negro

El acuerdo es tan escandaloso que el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro debió dictar una medida cautelar de `no innovar’ en el proyecto agroalimentario, con participación de capitales chinos, resolviendo así en forma positiva un recurso de amparo colectivo, interpuesto por la diputada peronista Silvia Horne y más de 500 firmas.

La medida judicial suspende cualquier acción sobre dicho proyecto "hasta tanto se dicten las medidas necesarias y urgentes para hacer efectivos los principios preventivo y precautorio y los estudios de planificación ambiental".

El objetivo del recurso de amparo presentado por la diputada del peronismo no es revertir el negociado sino ser ellos los que lleven adelante la negociación apenas asuman el gobierno. La única forma de derrotar la entrega es con la movilización obrera y popular.

ABORTO: Una demanda pendiente a resolver


En el año 2007 se formuló la ley de legalización y despenalización del aborto. El proyecto fue impulsado por las diputadas de Libres del Sur entre otros, pero responde a las demandas de un sector del feminismo que viene impulsando esta discusión desde distintos ámbitos. Entre sus aspectos más importantes, la ley propone la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas de gestación, el acceso gratuito en hospitales públicos para realizarse la intervención, con contención psicológica previa y posterior de la misma, no se requiere un permiso judicial para realizarse el aborto, sino el consentimiento escrito de la mujer, sólo en los casos de menos de 14 años las jóvenes deberán tener la autorización de su tutor o responsable, pero se prevé la importancia de respetar y privilegiar la decisión de ella sobre su cuerpo. Se plantea que sea de acceso gratuito, principalmente dirigido a la clase más oprimida y explotada de la sociedad que son los más afectados en muertes y consecuencias médicas por los abortos clandestinos. En nuestro país se realizan aproximadamente 500.000 abortos clandestinos por año, en los cuales mueren 800 mujeres, ya que se hacen en condiciones inhumanas y sin la asepsia necesaria, causando infecciones que les cuestan su propia vida. Cuatro de cada 10 embarazos son interrumpidos, una de las cifras más altas del continente, y que incluso continua aumentando pese al programa de salud reproductiva. Este programa pretende brindar acceso gratuito a la anticoncepción, acceso que sabemos es limitado ya que está prácticamente ausente en hospitales y salitas de los barrios obreros.

En líneas generales la ley responde a las consignas levantadas por las corrientes reformistas feministas con respecto al aborto, que de ser promulgada es un avance importantísimo, pero no podemos depositar nuestra confianza en que un parlamento que responde a los intereses de la burguesía garantice su aplicación, hay sobradas muestras de esto.

Esto queda demostrado en el momento de plantearse la discusión, en el cual los diputados del Frente Para la Victoria brillaron por su ausencia el 1 de noviembre, siguiendo la línea de la presidenta, la cual afirmó abiertamente estar en contra de la legalidad del aborto. Su política de asignación universal por hijo, y asignación a mujeres embarazadas va en ese sentido, entonces ¿por qué abortar en un país donde el Estado crece y dice estar presente? Porque nosotros afirmamos y sostenemos que las mujeres debemos ser libres sobre nuestros cuerpos y nuestras decisiones de vida.

El gobierno no tiene ningún proyecto de ley, ni nada que se le parezca, para las mujeres, ya sean adultas o niñas, que tras ser violadas quedan embarazadas, ni hay programas para las escuelas sobre educación sexual. Si bien ya existe una ley al respecto, ésta no es implementada y la educación sexual brilla por su ausencia en las escuelas.

Para que las mujeres y los hombres podamos decidir sobre nuestras propias vidas debemos luchar contra el gobierno y el estado burgués que es nuestro enemigo, que nos oprime, nos aliena y no nos deja vivir ni pensar libremente. El Estado baja línea desde la televisión, los diarios, los intelectuales, que tratan de definir a las mujeres que abortan como asesinas, poniéndose en el papel de juez moral. Como el caso de Romina Tejerina a quien tras un shock psicológico mató a su hijo, ya que al ver su cara recordó la cara de su violador. Ella está presa en una cárcel común y el violador suelto haciendo su vida como si nada hubiera pasado.

La Iglesia Católica, que es mantenida por el Estado burgués, es la más ferviente opositora a que se sancione la ley, se define como la defensora de la vida y protege a sacerdotes que son violadores de niñas/os como Grassi y otros tantos que no se dan conocer para no dejar más en evidencia a esta Iglesia reaccionaria, conservadora y oscurantista, que también fue cómplice y garante en la última dictadura militar del robo y apropiación de bebes nacidos en cautiverio.

El debate respecto a la legalización del aborto nos incumbe como revolucionarios y revolucionarias, ya que representa un importante paso en la emancipación del género femenino como víctima directa de la estructura familiar patriarcal, pilar superestructural y estructural del sistema capitalista. También planteamos la separación del Estado con la Iglesia, pero para esto debemos organizarnos y luchar de manera conjunta. Porque los intereses de la clase obrera son de las mujeres y de los hombres. Sostenemos que esta lucha debe ser tomada por las organizaciones obreras, donde los compañeros y compañeras trabajen en conjunto, en comisiones para debatir, profundizar y garantizar el tema de la legalización del aborto y de otros vinculados, como la violencia de género, la educación sexual o la trata de personas. Que lo tomen los sindicatos y las centrales obreras, que sea una lucha de toda la clase trabajadora, porque es la más afectada por sus nefastas consecuencias.

Por un programa que abarque todas las reivindicaciones de género, democráticas y estructurales postergadas por este sistema.

En esta lucha levantamos las banderas con las siguientes consignas:

-Aborto legal para no morir, anticonceptivos para no abortar

-Educación sexual en todas las escuelas, tanto públicas como privadas

-Libertad a Romina Tejerina

Juanita y María Clara

Algunas cifras

-500.000 abortos se realizan por año.

-800 mujeres mueren por año por abortos clandestinos.

-10% de los abortos comprometen a jóvenes de entre 15 y 19 años.

-1/3 de las muertes de adolescentes es a causa de las consecuencias del aborto clandestino.

- 55.000 mujeres por año se internan en los hospitales públicos por las consecuencias de abortos mal realizados.

Por un frente de la izquierda clasista para la lucha


La contundencia del triunfo electoral de Cristina Kirchner tuvo un primer efecto temprano, tras los resultados de las primarias del 14 de agosto de 2011. Ya en primera vuelta, Cristina Kirchner recibió una abrumadora votación a favor del 50%, derrotando por una gran diferencia a los candidatos de los partidos y frentes opositores. Este hecho político determinó que la burguesía en su conjunto, incluyendo una parte de la patronal de la Mesa de Enlace (FAA y Coninagro), se encolumnara tras el gobierno como el mejor representante de sus intereses. El resultado electoral obligó a reacomodarse incluso a Biolcatti de la SR, que mantenía una actitud de enfrentamiento intransigente con el gobierno. Obviamente el trasfondo económico de esta situación, es que el conjunto de la burguesía, algunos más, otros menos, se beneficia con la política del gobierno, cuyas concesiones a los sectores de la burguesía con los que se había enfrentado en el 2008 logró neutralizar a los más radicalizados opositores y volcar a su favor políticamente a una parte considerable, lo que se reflejó en que “la ruralidad”, es decir los habitantes de los pueblos que apoyaron a la patronal agropecuaria en el 2008 y una franja de estos mismos votó por el gobierno. Posteriormente en las presidenciales, el gobierno amplió ese caudal electoral, obteniendo mayoría propia en diputados y senadores e imponiéndose en la mayoría de las gobernaciones provinciales, consolidando este proceso. El enfrentamiento entre el gobierno y la patronal agropecuaria que fue un elemento central de buena parte del desarrollo de la situación política, desde el lockout del 2008 hasta la constitución de los distintos agrupamientos políticos previos a las primarias, se cerró con las elecciones.

El gobierno, tanto por el “voto popular” como por el hecho de que la gran burguesía cerró filas en torno suyo, obtuvo un fortalecimiento relativo con el cual entra a un momento político caracterizado por el comienzo de un nuevo ciclo descendente de la economía nacional (acompañando la crisis capitalista general), y en consecuencia, por un giro en su orientación (ajuste, rebaja del salario real, etc).

Con respecto a los partidos de la oposición patronal con alcance nacional sólo se salvó de la debacle electoral el FAP encabezado por Binner (PS) quién –aunque también refleja los intereses de la burguesía agropecuaria- en realidad sólo intentó posicionarse para el 2015. El resto atraviesa una profunda crisis. La UCR esta dividida entre las facciones de Alfonsín-Morales, que tiene el control partidario, y la “renovación” que son los intendentes encabezados por Mestre, quien ganó en la ciudad de Córdoba. Carrió fue sacada de la conducción de su partido, el ARI-Coalición Cívica. De Narváez, quien ganó ni mas ni menos que la provincia de Buenos Aires contra Néstor Kirchner en 2009, quedo borrado del mapa político.

Estos partidos han quedado como una expresión vacía, porque los sectores patronales que intentaban representar, se han alineado al kirchnerismo. La burguesía reclama de todos ellos que no hagan, según palabras de un (viejo zorro) radical, “antikircherismo bobo”, es decir que apoyen la orientación política patronal y proimperialista general del gobierno en las cuestiones que realmente interesan. Este es el verdadero carácter de la “Renovación”, para lo cual deben ser excluidos un puñado de “impresentables”.

El Frente de Izquierda

El FIT logró primero superar el piso electoral del 1,5% impuesto por la ley electoral, gracias al voto de una franja de trabajadores y sectores de clase media -sobre todo de izquierda- que apoyaron el llamado del FIT para superar la proscripción- Posteriormente obtuvo 503 mil votos para candidato a presidente y cerca de 600 mil para diputados, siendo la única opción electoral de izquierda con la cual, la vanguardia obrera y sectores de la clase obrera conscientes, pudieron expresar mediante su voto una posición clasista, aunque se expresó de manera deformada por la adaptación al régimen burgués de la campaña del FIT (a la cual ya nos hemos referido).

Coincidimos con los planteos que señalan que ha sido una buena elección hacia los partidos que expresan una política obrera. Valoramos sobre todo, la pelea política dada por la militancia por ganar el apoyo de los trabajadores y los estudiantes hacia una posición de clase y la disputa con el kirchnerismo en el seno de la vanguardia obrera.

No acordamos en el carácter “plebiscitario” de las elecciones con relación al gobierno, como afirma el PO, sino todo lo contrario. Las elecciones tuvieron un carácter “legislativo”, es decir, estaba tan claro luego de las primarias el triunfo de Kirchner que la propaganda política de todos los partidos se orientó a votar legisladores “opositores” para controlar al gobierno, lo cual abrió relativamente los márgenes electorales a distintos agrupamientos por fuera del kirchnerismo. Con esto queremos expresar que no hubo ninguna “condición excepcional” que justifique análisis exitistas que atribuyen a la campaña electoral y el resultado electoral un valor superior, ni mucho menos “subir la perspectiva histórica de la clase obrera” (Altamira), como sí una campaña y un resultado electoral, es decir un medio de lucha secundario y subordinado, pudieran ser un factor decisivo del desarrollo de la lucha de clases!

Las disputas en el frente burgués, que se manifestaron en los enfrentamientos del 2008 en las rutas, actos y movilizaciones, luego se trasladaron al intento opositor de imponerle su política al gobierno en el parlamento, y en éste último momento se concretaron en la disputa electoral, en las aspiraciones de las oposiciones burguesas de imponerle al gobierno una segunda vuelta y derrotarlo mediante un frente opositor de hecho. En este marco, nuestro partido consideró incorrecto un acuerdo electoral con corrientes que apoyaron el lockout de la patronal agropecuaria, como IS. Sin embargo, desarrollamos una militancia en favor del voto al FIT en las elecciones primarias, contra la política proscriptiva del gobierno y el régimen. A su vez, llamábamos a votar críticamente por las candidaturas del PO y el PTS en las presidenciales.

La nueva situación política creada con el triunfo contundente del gobierno en las primarias obligó, incluso a la burguesía más crudamente opositora, a reconocer al gobierno como el único representante posible de sus intereses inmediatos. El enfrentamiento entre sectores burgueses quedó momentáneamente disipado, y el gobierno se posicionó como representante político de la gran mayoría de la burguesía. Por eso consideramos superado como un argumento de delimitación política actual la cuestión de la política de IS de haber apoyado a un sector de la patronal agropecuaria y llamamos al voto crítico al conjunto del FIT, modificando nuestra posición inicial en consecuencia.

Un frente para la lucha

Si hay algo que marca el desarrollo de la situación política posterior a las elecciones es la necesidad de un bloque defensivo (hacia un frente único obrero) de todos los sectores obreros combativos, “partidistas y no partidistas” ante la ofensiva del gobierno y los capitalistas que marca el nuevo momento político. Esto presupone el desarrollo de una enérgica acción común dentro de los sindicatos y organizaciones de masas, basados en un programa (y en la agitación de este) y en el desarrollo de una organización para tales fines. Esto permitiría el “desarrollo y fortalecimiento del Frente de Izquierda” como plantean sus integrantes, porque sería concretamente el pasaje de un acuerdo electoral limitado a un Frente para la intervención en la lucha de clases que agruparía sin dudas un sector más significativo de la vanguardia obrera y podría incorporar otros partidos, como el MAS por ejemplo. Es la crisis capitalista y las perspectivas de agudización de la lucha de clases marcado por esta, la que plantea con urgencia esta tarea.

El debate sobre la continuidad del Frente de Izquierda ya esta instalado. IS plantea mantener el FIT como un “acuerdo político electoral” que intervenga tambien en las elecciones sindicales y responda a la “realidad política y social” (Desarrollemos el FIT mientras debatimos, El Socialista Nº 208).

El PTS plantea “Partiendo de que la continuidad del FIT sacando declaraciones frente a los principales hechos políticos y de la lucha de clases es un “piso”, consideramos que para aprovechar este capital político que conquistamos es necesario ponerlo al servicio de la construcción de corrientes clasistas en el movimiento obrero para recuperar las organizaciones de las manos de la burocracia sindical y de la construcción de un partido revolucionario (incluyendo la agitación por formas transicionales como puede ser un Partido de Trabajadores)” (LVO Nº 453). Sin embargo como “Desde el PTS, (señalamos) claramente que no hay condiciones en lo inmediato para la construcción de un partido revolucionario unificado” (LVO Nº 455), la propuesta de continuidad del FIT seria el “piso” que ellos mismos plantean sumado a la intervención en corrientes sindicales comunes.

Por su parte el PO señala: “El Frente de Izquierda, por su lado, se encuentra condicionado por dos tendencias: una es hacia la incorporación de nuevos agrupamientos y corrientes y a la necesidad de que continúe la intervención sistemática de agrupamientos que ya militan con el Frente, como la Asamblea de Intelectuales; la otra, hacia una clarificación de las posiciones políticas estratégicas.” (Por el fortalecimiento y desarrollo del Frente de Izquierda y de los trabajadores. Conclusiones de la reunión del Comité Nacional del Partido Obrero, Suplemento). No se comprende entonces porque esa necesidad de una “intervención sistemática”, que se realiza en la intelectualidad, no se lleva a los sindicatos (con lo cual deberían estar de acuerdo con el PTS) ni porque a la fecha no hay ninguna propuesta, por lo menos del PO que escribe en ese sentido, de “incorporar nuevos agrupamientos y corrientes”. Más bien ha sido todo lo contrario, ya que el PO vetó la incorporación de otras corrientes (sobre todo de las que provienen de rupturas propias) al acuerdo electoral.

Es decir, la realidad es que de conjunto estas orientaciones apuntan a una continuidad ultra limitada del FIT y desconectadas de la necesidad del desarrollo, no de un bloque electoral, sino de un bloque defensivo para la intervención común, en la agitación política, en los frentes sindicales, estudiantiles, etc, sin ninguna limitación en todos los ámbitos donde se desarrolle la lucha

Nuestro partido ha planteado tiempo atrás, un llamado al PO, PTS y MAS para la constitución de un bloque político a partir de la posiciones generales comunes en el rechazo del lockout patronal agropecuario y la independencia del gobierno de Kirchner. Como en general sucede con las propuestas de las organizaciones de menor desarrollo, la propuesta, fue ignorada sin considerar su argumentación, por parte de las corrientes en cuestión. Lo fundamental de esa propuesta es que partiendo de un hecho de la lucha de clases que delimitó claramente las posiciones de la “izquierda” frente a la vanguardia obrera, un bloque de estas características podría atraer a una parte de esta hacia un agrupamiento político y, en perspectiva, mediante la clarificación y delimitación política interna al desarrollo de un partido de trabajadores revolucionario.

El problema principal de estos planteos es que si no se apoyan en un ascenso de la clase obrera (una posibilidad potencial pero que finalmente no se produjo), mueren en el nido.

Sin embargo, aunque hoy no existe tampoco un ascenso de la clase trabajadora, estamos ante varias experiencias de hacia donde debemos empujar.

La existencia de una vanguardia obrera independiente con un peso relativo importante en Neuquén, ha dado un carácter de frente único a la asamblea del FIT, incorporando sectores de vanguardia y distintas corrientes políticas obreras que pudieron intervenir con sus planteos. También en Capital Federal, en el marco de la lucha por el desprocesamiento y libertad a los presos políticos que encabezan diversos sectores obreros donde tiene influencia la izquierda se avanza en el mismo sentido, pero con un desarrollo político distinto: de una instancia de Frente Único se van delimitando distintas orientaciones políticas en su seno. Estos ejemplos debemos multiplicarlos y centralizarlos en una instancia nacional.

Andrés Caseros

Frente único obrero contra las persecuciones y el ajuste del gobierno K


En el marco de la crisis económica mundial y el amplio triunfo de CFK en las elecciones, los trabajadores estamos sufriendo una vuelta de rosca en la represión a las luchas obreras, en particular contra los delegados clasistas e independientes de la burocracia y los partidos de izquierda .Junto con esto, como siguiendo la sombra al cuerpo, empieza a conocerse el plan de ajuste, tarifazos, inflación y techos salariales del 12 al 18% de Cristina Kirchner. Ajuste y represión están íntimamente ligados. En estos momentos estamos ante una represión preventiva y selectiva a los sectores que vamos a encabezar la lucha contra el ataque al salario y condiciones de trabajo que ya anuncia el gobierno. El encarcelamiento del pollo Sobrero, delegado ferroviario del Sarmiento y los ataques de las patotas de la UTA y la patronal Dota a los trabajadores de la línea 60, especialmente el incendio del auto del delegado Néstor Marcolín en la puerta de sus casa y el ingreso en la madrugada a la casa del delegado Daniel Farella, de 5 matones fuertemente armados con una foto de la libreta de trabajo del compañero suministrada por la Burocracia y Dota, que al no encontrarlo, destruyeron todo y golpearon a su nieta diciéndole que se deje de joder en la 60, pintan esta coyuntura. A esto hay que sumarle el procesamiento de Vilma Ripoll (MST) y Néstor Pitrola (PO), dirigentes públicos de partidos de izquierda, por solidarizarse con los trabajadores de Kraft. Lo del pollo muestra la criminalización de la protesta social utilizando al conjunto del estado burgués con la “dependencia” del poder judicial, actuando en yunta con el jefe de gabinete Aníbal Fernández armando causas y cómo la unidad obrera y la movilización jugaron un papel de primer nivel en su liberación. En la 60 se ve con claridad el accionar de las bandas armadas de la burocracia y la patronal, que el gobierno ampara y protege y cómo se las debe enfrentar: Con la autodefensa y con la huelga expulsando a la patota, luchando por sus reivindicaciones, defendiendo a sus delegados combativos y convocando a los sectores clasistas para solidarizarse y coordinar. Cuando fue el ataque a Farella que los compañeros pararon la línea y convocaron a una conferencia de prensa en la cabecera de constitución y por su iniciativa, del Htal. Garrahan, de los ferroviarios del Sarmiento y de otros compañeros, se acordó convocar a una reunión en el Bauen el 11 de octubre para tratar la criminalización de la protesta, la libertad de los trabajadores presos por luchar como Oñate delegado petrolero de Las Heras, Sta. Cruz y Olivera dirigente de la construcción del Sitraic y el desprocesamiento de los más de 5000 delegados, activistas y luchadores obreros y populares. Esta reunión superó las expectativas y el lugar. Vinieron más de 150 delegados, cuerpos de delegados, comisiones y juntas internas, agrupaciones, estudiantes, organismos de DDHH, organizaciones sociales, partidos de izquierda, etc. Estuvieron presentes trabajadores ferroviarios, de subtes, línea 60 de colectivos, Frigorífico Rioplatense, Pepsico, Paty, FATE, SITRAIC, Ecotrans, telefónicos, Teatro Colón, Hospital Garrahan, ATE, SUTEBA, AGD-UBA, Fábrica Brukman, INDEC, Banco Provincia, UOM-Santa Fe, entre otros.

Allí se resolvió participar de la marcha por el aniversario del asesinato de Mariano Ferreyra con una declaración propia de 6 puntos: 1- Libertad a Oñate, Olivera, Tapia y Claros de Jujuy y K. Germano. 2- Basta de persecución a sobrero, a los compañeros de la línea 60 y a todos los luchadores obreros populares. Basta de patotas sindicales. 3- Desprocesamiento de los delegados ferroviarios, frig. Rioplatense, Paty, Kraft, Línea 60, Pepsico Snacks, Donnelley, Fate, Teatro Colón, Hospital Garrahan, Disco/Jumbo y los más de 6.000 procesados por luchar por nuestros derechos que existen en el país. 4- Por el esclarecimiento del atentado a Daniel Farella, delegado de la línea 60 y por el castigo a sus ejecutores. 5- Juicio, condena y prisión perpetua a Pedraza y a toda la patota que asesinó a Mariano Ferreyra. Juicio y castigo a los policías, responsables políticos y empresariales cómplices del crimen. 6- Juicio y castigo a los responsables de los crímenes de todos los militantes populares asesinados desde entonces, los compañeros Qom, los del Parque Indoamericano, los de Jujuy, los de Chaco, y volver a hacer una reunión con mayor espacio el 31/10. La reunión del 31/10 fue más grande aun con la presencia de más de 200 compañeros. Hubo un debate en el que participaron más de 40 oradores donde había acuerdo en formar una comisión, hacer un petitorio, hacer una movilización el 23/11 y una campaña por los puntos que veníamos levantando que luego se redujeron, y se plantearon algunas diferencias alrededor de la denuncia a la burocracia sindical, sobre si el eje principal de la campaña es la libertad de los presos o el desprocesamiento y el carácter de clase de la comisión a formar. El compañero Sobrero y el cuerpo de delegados del Sarmiento, IS, MST, PSTU y otros compañeros, en nombre de la amplitud no quieren nombrar y denunciar a Moyano ni a Yaski, proponían solo dos puntos: Desprocesamiento de los luchadores y libertad a los presos, y como nombre, comisión permanente contra la criminalización de la protesta. El sector del cuerpo de delegados de la 60 que apoya estas reuniones, la Junta Interna del Hospital Garrahan, la interna de Kraft, la interna del Teatro Colón, PO, PTS, PRS y otros compañeros fuimos los que peleamos para que se agregue el punto contra las patotas sindicales y paraestatales, denunciar a todos los sectores de la burocracia sindical (Moyano, Yaski, Micheli, etc) de acuerdo a sus posiciones y acciones. Desde la interna del Garrahan planteamos que la comisión era de trabajadores y que eso no significaba excluir ni a estudiantes ni organismos de DDHH, ni a partidos de la clase, sino resaltar que esta era una iniciativa de organismos de base del movimiento obrero. Finalmente el acuerdo al que se pudo llegar es un petitorio y afiche con 3 puntos: No a la criminalización de la protesta social: 1) Libertad a Olivera, Oñate, Tapia, Claros, Germano y a todos los presos por luchar. 2) Desprocesamiento, cierre de las causas y anulación de condenas para los 5000 luchadores obreros y populares. 3) Basta de patotas sindicales y paraestatales. Concurrir a los tribunales de L. de Zamora para entrevistarse con el juez de la causa de Olivera y la marcha del 23/11 a plaza de mayo convocada por más de 400 organizaciones y delegados. La marcha del 23/11 fue muy importante con la participación de decenas de comisiones internas, cuerpos de delgados como los de la 60, ferroviarios, del Hospital Garrahan, Paty, Kraft, Fate, organismos de derechos humanos, centros estudiantiles y partidos de izquierda. También estuvo la CTA capital de Micheli.

Desde la junta interna del Garrahan planteamos por una navidad y fin de año sin presos políticos como primera etapa de la campaña, hacer una reunión después de la marcha del 23/11 para preparar otra marcha para el 20/12 aniversario del argentinazo, entregar este petitorio en la rosada y preparar para marzo un encuentro nacional por los tres puntos acordados y contra el ajuste. Pero esta campaña no debe quedar circunscripta a los dirigentes o delegados, la discusión debe ser llevada a la base de las organizaciones obreras. No se trata de una u otra persecución aislada contra algunos compañeros con los que debemos solidarizarnos. Ya esto sería un motivo suficiente, pero no se trata sólo de eso, sino de enfrentar la que es una política del gobierno para “disciplinar” a todo los trabajadores y por eso esta es una lucha que debe ser tomada por toda la clase obrera Por eso también planteamos ir hacia un plenario de delegados de base con mandatos de asamblea y donde también se expresen claramente las representatividades de sindicatos seccionales y provinciales, de comisiones internas enteras, de delegados de sector, agrupaciones, partidos, federaciones estudiantiles, organizaciones sociales y de DDHH, etc. De esta manera, con mandatos de asambleas, quedará más claro el respaldo que tiene cada una de las posiciones políticas levantadas y se podrá VOTAR para definir un afiche o declaración y acciones.

Gustavo Lerer

Delgado Gral. ATE Hospital Garrahan Militante del PRS

Cristina y los patrones ya empezaron el ajuste


A un mes del amplio triunfo electoral, el gobierno de Cristina ya está dando los primeros pasos que marcan claramente cuál será la orientación de su nuevo mandato, determinada por el agotamiento del “modelo” económico kirchnerista, y por la crisis económica mundial que se profundiza y prolonga sin que nadie pueda pronosticar una salida cercana en el tiempo. El supuesto “blindaje” de la economía argentina fue otro cuento kirchnerista que ni los más fanáticos propagandistas del gobierno defienden ahora.

Cristina comanda el frente único patronal contra el pueblo trabajador

En ese marco, Cristina “tiene un plan” que ya está llevando a la práctica. Consiste en unificar a todos los sectores patronales en una ofensiva contra el pueblo trabajador para descargar sobre sus espaldas los costos de la crisis capitalista.

La primera parte del plan kirchnerista, es decir abroquelar a los sectores patronales detrás de Cristina, ya parece asunto liquidado. Los rabiosos aplausos que Cristina recibió tras su discurso en el cierre de la Conferencia Anual de la Unión Industrial Argentina (UIA) no dejan lugar a dudas. Y no eran solamente los viejos amigos patronales del gobierno, como “el vasco” De Mendiguren, quienes festejaban las palabras de la Presidenta. Entre los comensales se encontraban los “gorilas” de la Mesa de Enlace rural.

No hay magia ni misterio en el éxito del gobierno para ganarse el apoyo unánime de todos los sectores empresarios. Lo que hay es, como dijimos más arriba, un objetivo común de hundir en la miseria a los trabajadores y el pueblo para mantener las jugosas ganancias en medio de la crisis capitalista. Las chicanas a Moyano y la negativa de apoyar su proyecto de “reparto de las ganancias” casi hicieron llorar de la emoción a más de un dirigente patronal. Pero el más importante de los respaldos capitalistas ya lo había conseguido Cristina en la reunión del G-20. Los elogios que recibió de Obama significan el reconocimiento del más importante sector burgués: el imperialismo yanqui. Mientras Cristina amonestaba a los banqueros imperialistas en esa misma reunión por caer en el “anarco-capitalismo”, sus funcionarios negociaban el pago de la deuda externa al Club de Paris.

Sin embargo la segunda parte del plan K, el ajuste antipopular, es la más complicada. El 54% de los votos, sin dudas, ubican al kirchnerismo como el agente político patronal más capacitado para hacerle tragar a las masas el “amargo remedio”. Por otro lado es reconocida la capacidad del kirchnerismo para disfrazar de progresista hasta la política más reaccionaria. El problema es que el gobierno consiguió semejante respaldo electoral prometiendo no rebajar las condiciones de vida de los trabajadores. El “nunca menos” de la campaña electoral se convierte en el “tarifazo y tope salarial” actual. Estos dos ejes del ataque patronal están íntimamente ligados y son inseparables. La política de subsidios ha sido un pilar fundamental del “modelo” durante los años de crecimiento. Sin embargo el actual déficit fiscal, ocultado con al manoteo a cuanta caja se le cruzó al gobierno (la de la ANSES, es decir la de los jubilados, en primer lugar) hace imposible sostenerlo. Si el gobierno libera las tarifas, como reclaman las empresas de servicios públicos privatizados, pero no contiene la puja salarial que esto inevitablemente provoca, el costo del ajuste lo pagarían el resto de las patronales a través del aumento de sueldos a sus propios trabajadores. Ahí entra el techo de aumento para las paritarias. La “sintonía fina” de Cristina consiste, entonces, en que el déficit fiscal no lo financian ni las privatizadas, ni el resto de las patronales, la pagan los trabajadores con una rebaja salarial importante.

El gobierno venia postergando el ajuste hasta las elecciones. Una vez conseguido el amplio triunfo electoral y con la crisis económica mundial que amenaza con convertirse en una depresión abierta, Cristina acelera el ataque. Esta contradicción entre las aspiraciones de las masas de, como mínimo, mantener las condiciones actuales de vida y la necesidad de los empresarios y el gobierno de atacarlas hace preveer una agudización de la lucha de clases como ya está ocurriendo en muchos otros países, incluidos los de la región. A esto hay que agregarle que el gobierno no cuenta con un partido político homogéneo e incondicional capaz de mantenerse férreamente unido en una situación de enfrentamiento con la lucha obrera y popular. El “movimiento kirchnerista” está lleno de contradicciones y disputas entre las fracciones que lo componen.

Disciplinando a la burocracia sindical

Moyano fue un aliado fundamental del kirchnerismo durante los dos mandatos presidenciales. Sin embargo Cristina, desde la muerte de Néstor Kirchner, viene serruchándole el piso para poner a la cabeza de la CGT a otros sectores de la burocracia sindical del sector llamado “independiente” (Martínez de la UOCRA, Caló de la UOM, o el Secretario General del SMATA). El gobierno ya tiene acordado con los empresarios un tope salarial para las paritarias de 2012 de aproximadamente el 18%, muy por debajo de la inflación. Las declaraciones de la Viceministro de Trabajo, Noemí Rial, advirtiendo que no homologarían aumentos superiores a ese techo es otro “caramelo” del gobierno para las patronales. La exigencia a Moyano para que firme hoy mismo ese techo es invitarlo al suicidio político. Ya en 2011 la paritaria de Camioneros cerró en un 24% como pauta para el resto de los convenios. Sin embargo, varios sindicatos terminaron acordando aumento mayores dejando mal parado a Moyano. Cristina cierra el círculo del serrucho bajo los pies de Moyano y pretende que este zapatee como un tonto. Y como Moyano de tonto no tiene un pelo, se pinta de “combativo” para resistir el ataque K. Los trabajadores no debemos confiar en los discursos demagógicos de este dirigente acorralado. Esta desconfianza no quita que aprovechemos cada contradicción entre la burocracia sindical y el gobierno para impulsar la movilización contra el techo salarial del gobierno y la patronal.

Pero el disciplinamiento no se limita a Moyano y sus aliados. La negativa a homologar el aumento de sueldos acordado en las paritarias de la UATRE (peones rurales) y la ofensiva, con militarización incluida a los controladores aéreos, y pedido de quite de la personería gremial, contra APTA (personal técnico aeronáutico) demuestran que estamos ante una orientación claramente antisindical y propatronal de Cristina.

Por un Frente Único Obrero contra las persecuciones y el ajuste

La necesidad da avanzar sobre las condiciones de vida del pueblo lleva al “gobierno de los derechos humanos” a atacar a los luchadores obreros y populares con la represión, asesinatos incluidos, la cárcel y la judicialización de las protestas. El gobierno de Kirchner ha hecho una bandera de la “no represión a la protesta social” para ganar el apoyo de los trabajadores y sectores populares. Pero los hechos demuestran que esto es completamente falso. Luchas como la de los obreros de Kraft, al igual que las huelgas petroleras y docente en el sur del país fueron duramente reprimidas. Miles de delegados tienen causas judiciales abiertas con pedidos de desafuero gremial, denuncias penales, etc., relacionadas a su actividad sindical, como el dirigente ferroviario Sobrero, y esta preso el delegado petrolero Víctor Oñate, que integra el Cuerpo de Delegados que encabezó las luchas salariales y desplazo a la burocracia del sindicato petrolero de Santa Cruz, además de Olivera, Claros, Tapia y Karina Germano. Las luchas populares por tierra y vivienda como las de Ledesma o el Parque Indoamericano han sido reprimidas con el saldo de varios trabajadores muertos.

El accionar de las patotas sindicales, como la que asesinó al compañero Mariano Ferreyra, y de la cual el gobierno nacional es responsable político, complementa la represión estatal, cuando, de acuerdo a sus necesidades políticas, el gobierno no actúa mediante una represión abierta.

Ante esto numerosas comisiones internas, delegados y agrupaciones obreras combativas, del ferrocarril Sarmiento y Belgrano Norte, de Monsa Línea 60, Metrovias y Ecotrans. De importantes fabricas como Kraft, Pepsico, Paty, Frigorífico Rioplatense, EMFER, FATE, del Hospital Garrahan, y muchas otras, han conformado una Comisión para iniciar una campaña por la libertad y desprocesamiento, cierre de causas y anulación de las condenas de los dirigentes y activistas sindicales perseguidos y por la defensa de los cuerpos de delegados atacados por las patronales, las burocracias sindicales y el gobierno. Para denunciar además las constantes agresiones de las patotas sindicales en numerosos lugares de trabajo, y responder con medidas coordinadas y unificadas ante cada una de sus agresiones. Participan delegados como el ”Pollo” Sobrero (encarcelado recientemente, ni mas ni menos, que por “asociación ilícita”), Hermosilla de la comisión interna de Kraft, los delegados de la 60 Nestor Marcolín y Daniel Farella, Gustavo Lerer de la Junta Interna del Hospital Garrahan, etc.

Desde el PRS apoyamos e impulsamos este primer paso para unir las filas obreras y populares contra la ofensiva patronal. En este sentido hacemos un llamado a las corrientes más importantes de la izquierda clasista a darle la importancia que esta instancia de Frente Único se merece.

La situación actual convierte en una obligación para toda organización que se reclame clasista defender y desarrollar este organismo y toda instancia unitarios de las comisiones internas y cuerpos de delegados, agrupaciones, etc. Y la perspectiva de la situación hacia un mayor enfrentamiento entre las clases permitirá transformarlo en un polo de referencia para los trabajadores que salgan a pelear contra el ajuste del gobierno y las patronales. Para eso hay que dar un paso adelante combinando la pelea unificada contra el avance represivo con el impulso por la base de la pelea contra el techo salarial, por un salario mínimo igual al costo real de la Canasta Familiar y contra el tarifazo.

martes, 6 de diciembre de 2011

Twitter Facebook Agregar a Favoritos