miércoles, 12 de octubre de 2011
Medio Oriente y África del Norte: Se profundiza curso hacia guerras civiles

Crisis, guerras y revoluciones
En Yemén y Siria la situación se desarrolla en el mismo sentido: la dura represión a las movilizaciones de masas no derrotaron el inicio de la revolución sino que abrieron un curso hacia la guerra civil y una aguda división en las clases dominantes. En el primer caso, lo que se presentó cómo un conflicto “tribal” con los choques armados entre las fuerzas gubernamentales del régimen presidido por Saleh (aliado a EEUU) con las milicias del jeque Sadeq al Ahmar es, antes que nada, la división de las camarillas capitalistas que hasta ahora gobernaban juntas. Esta situación encontró un punto crítico con la salida del presidente, herido de gravedad, hacia Arabia Saudita, lo que fue celebrado por enormes movilizaciones en la capital del país, Saná. Todo parece indicar que se trata de la caída definitiva del gobierno yemení, un primer triunfo de la lucha de masas. A su vez, EEUU y los principales partidos de oposición plantearon la asunción del vicepresidente y la apertura de negociaciones entre las distintas alas de la burguesía, excluyendo la posibilidad de una sucesión presidencial entre los familiares de Saleh. Es una política para arrebatarle el triunfo a las masas y “congelar” su ascenso revolucionario.
En el caso de Siria, luego de más de dos meses de masivas movilizaciones exigiendo la caída del régimen presidido por Bashar al-Assad, estamos ante la misma dinámica. Ante las matanzas provocadas por las fuerzas del régimen, una tras otra movilización, se inició un movimiento de milicias armadas en el noroeste del país, en la ciudad de Jizr al-Shughur(Reuters) originados, aparentemente, en la división del ejército y el armamento de un sector de la población.
Esta situación revolucionaria en curso, se desarrolla en el marco de una crisis económica histórica del capitalismo. Nuevamente se habla del peligro de default de Grecia y otros países europeos, situación que se precipita producto de las políticas de ajuste que aplican los gobiernos capitalistas europeos, ya sean conservadores o “socialistas”.
La lucha de las masas de África del Norte y Medio Oriente empalma con la lucha de los jóvenes trabajadores precarizados y desempleados españoles (existe un 40% de desocupación entre los jóvenes). Podemos considerar estas movilizaciones como un “síntoma” que antecede a un nuevo ascenso general de la clase obrera- las manifestaciones han contado con el respaldo de amplios sectores de los trabajadores y el pueblo español-. Los jóvenes españoles “ocupando” las plazas centrales han tomado los métodos de los jóvenes árabes en las primeras etapas del proceso revolucionario abierto en Medio Oriente. Señalan la posibilidad de una recomposición con respecto a las derrotas sufridas recientemente por la clase obrera (2010), con relación a la aplicación de las llamadas políticas “de austeridad” (recortes de presupuestos y pensiones, privatizaciones, rebajas salariales en el sector público, etc), producidas fundamentalmente por la traición de las burocracias sindicales –UGT,CCOO- que negociaron con el gobierno del PSOE el grado del ajuste en vez de enfrentarlo, llevando a la derrota la primer oleada de luchas obreras contra el gobierno de Zapatero.
En Grecia también han tomado nuevo impulso las movilizaciones de la juventud trabajadora y estudiantil, frente al nuevo programa de ajuste del gobierno “socialista”. La desocupación en Grecia ya araña el 16%.
Por otra parte, la economía de EEUU está dando nuevos síntomas de desaceleración como el aumento de la desocupación. Ya suman 14 millones los que están sin trabajo. “El aumento del desempleo que tuvo lugar en mayo confirma sin embargo que la economía estadounidenses se está desacelerando y que, consecuentemente, aumenta la posibilidad de que tenga lugar una segunda recesión tanto o más dura que la que se produjo en 2008 tras el estallido de la burbuja inmobiliaria de las hipotecas basura y la quiebra del banco Lehman Brothers en setiembre de ese año.” (“Aumentó el desempleo y golpeó a los mercados”, Ana Barón, Clarín del 4/6/11).
Es decir, las movilizaciones de masas, el inicio de guerras civiles, intervenciones militares imperialistas y luchas revolucionarias en Medio Oriente y África del Norte expresan una tendencia de conjunto de la situación internacional. Son la expresión de la profundidad de la crisis capitalista en curso.
Guerra civil e intervención imperialista en Libia
Las milicias revolucionarias, mal armadas y peor preparadas, compuestas por una amplia base de masas de miles de combatientes voluntarios, siguen luchando en varias regiones. Los principales combates contra el ejército de Kadafi ocurren en Brega (ciudad petrolera del este) y Misrata, que es la tercera ciudad en importancia y esta ubicada a 200 km de Trípoli, la capital. En Misrata las milicias retomaron el control de la ciudad a mediados de mayo. Los combates, que continúan en la periferia de esta ciudad, dejaron un alto costo para los milicianos: holgadamente superan los 1500 muertos.
Las últimas informaciones periodísticas dan cuenta de combates a 40 km de Trípoli en Zawiya, Yefran, Situan y otras ciudades de las afueras de la capital, cuyos levantamientos fueron derrotados hace tres meses por el ejército de Kadafi y permitieron a este retomar el control del oeste del país. El curso de la guerra civil muestra avances parciales e inestables para las milicias revolucionarias que se alzaron para tirar abajo el régimen encabezado por Kadafi y son parte de la oleada revolucionaria que recorre la región.
La intervención imperialista al servicio de derrotar el ascenso de las masas libias por medio de la cooptación del movimiento también avanza. España, EEUU, Alemania, pero tambien China y Rusia han estrechado relaciones con el CNTL, cuyas principales autoridades, hasta hace poco fieles al régimen se han transformado abiertamente en peones del imperialismo.
Esto está en línea con la política yanqui, que de las primeras dudas sobre si sostener o no a los gobiernos dictatoriales que eran sus aliados pasó al anuncio de ayuda política y financiamiento para montarse sobre todos los movimientos democrático-revolucionarios que se desarrollan y estrangularlos con la ayuda de sus agentes locales. Por su parte Kadafi, quien en los últimos 20 años fue un aliado clave del imperialismo queda cada vez mas aislado.
La escalada es política y militar. Los bombardeos sobre Trípoli buscan o bien asesinar a Kadafi o terminar de desbandar a la cúpula del régimen.
Los asesores militares imperialistas que actúan en el frente de batalla y el despliegue de armamentos propios de la preparación de operaciones terrestres (Francia e Inglaterra han enviado helicópteros para atacar las tropas leales a Kadafi) a la vez que buscan subordinar a las milicias populares son la punta de lanza del posible intento de desplegar tropas de la ONU en Libia, algo que según el ministro de relaciones exteriores inglés sucedería después de la caída del régimen, pero que nadie puede asegurar que no suceda antes a partir de las tropas OTAN.
Es una situación compleja. No es, simplificando o haciendo analogías esquemáticas como se puede definir una posición revolucionaria en Libia, no se trata sólo una dictadura de una nación semicolonial que está sometida al ataque imperialista. Acá hay otro sujeto social que es el fundamental factor dinámico de la situación revolucionaria. Estamos ante un profundo movimiento revolucionario de masas de alcance regional y cuyas consecuencias tienen implicancias mundiales. El punto de partida es el triunfo de las milicias revolucionarias, por el derrocamiento de Kadafi, por la expulsión de la intervención imperialista de la OTAN o la ONU, para que asuman el poder no los proimperialistas del CNTL sino consejos obreros y populares.
La cuestión palestina
Otro eje de la situación de Medio Oriente es la dinámica que ha tomado la cuestión Palestina que esta llamada a ser nuevamente uno de los principales factores de convulsión política.
Obama se pronuncio por la creación de un estado palestino independiente partiendo de las fronteras del 67’ (aunque después dijo que se trataba sólo de un punto de partida para las negociaciones entre el gobierno de Israel y la ANP), algo que el propio Netanyahu, rechazó.
Este punto de arranque no es nuevo, al contrario ha sido la base de la discusión de distintos “planes de paz” anteriores. Lo nuevo es la situación de la lucha de clases. El gobierno estadounidense quiere que se retomen las negociaciones bilaterales, para evitar que ese Estado sea proclamado en la ONU, durante setiembre, sin el acuerdo de Israel.
Israel se prepara ya para ese escenario: “El Gobierno israelí teme que la previsible decepción de septiembre próximo, el mes que por razones diversas los palestinos habían establecido como punto de arranque de un Estado independiente, fomente la organización de marchas masivas hacia los puestos fronterizos. Eso obligaría al Ejército de Israel a perpetrar grandes matanzas de personas desarmadas y empeoraría sustancialmente su imagen internacional” (El País, 6/6/2011). Que grandes masas intenten llegar a los territorios usurpados por el Estado de Israel, aumentando lo que ya ha comenzado a suceder en varias manifestaciones masivas y combativas en las cuales centenares de jóvenes rompieron los alambrados e intentaron cruzar la frontera es, mi mas ni menos, que la caracterización por parte de Israel de que espera una nueva Intifada.
Que Hamas y Al Fatah busquen establecer un gobierno de unidad nacional en Gaza y Cisjordania alrededor de acuerdos basados en este programa imperialista es la búsqueda de fortaleza para aplicar esta salida reaccionaria, basada en la ilusión de un estado independiente sobre el despojo de una nación ocupada, a la situación explosiva. No olvidemos los intentos de sectores de la juventud palestina de iniciar un proceso de movilización reclamando libertades democráticas en los territorios ocupados, los cuales han sido reprimidos por la ANP.
El fin de la opresión nacional de que son victimas los palestinos pasa por la destrucción del estado de Israel. El fin de las guerras, del racismo, el derecho a la vuelta de todos los refugiados, la igualdad de derechos y la tierra para todos los que quieran vivir en Palestina, árabes y judíos, hombres y mujeres, cristianos, musulmanes y ateos pasa por la instauración de una Palestina laica y multiétnica en todo el territorio de Palestina. Esta Palestina solo podría nacer bajo la forma de un Estado de obreros y campesinos. La única clase capaz de realizar esta obra histórica es la clase obrera.
Por una internacional obrera y revolucionaria, bajo los principios de la IV Internacional
Colocarse enteramente en el terreno del desarrollo de la lucha de masas y la guerra civil. Impulsar su lucha democrática, combatiendo al mismo tiempo las ilusiones con las que el imperialismo y todos los reformistas pretenden estrangular los alzamientos revolucionarios. Combinar en el curso de la lucha todo tipo de medidas que respondan a las necesidades inmediatas e históricas de la clase obrera y explicar que aun el régimen capitalista más “democrático” será incapaz de satisfacerlas, que lo que hace falta es que la clase obrera gobierne. Todo esto explica la necesidad de la construcción de una Internacional revolucionaria, el Partido Mundial de la Revolución Socialista, basada en los principios de la IV Internacional. El PRS- La Causa Obrera se coloca en esta perspectiva.
Andrés Caseros
Sección: Internacionalmiércoles, 7 de septiembre de 2011
Balance de la pelea en MONSA Línea 60

Por Néstor Marcolín, Delegado
Otra muestra de unidad, organización y lucha para enfrentar el ataque de uno de los más grandes monopolios del transporte automotor, DOTA.
Gracias a esta nueva pelea con cinco días de paro, autodefensa contra la patota de la patronal y la UTA, cortes en el Puente Pueyrredón y la Panamericana, logramos frenar la ofensiva de la patronal.
Como siempre, fuimos respaldados por la enorme solidaridad activa de muchos compañeros delegados y activistas de otras empresas, organizaciones políticas, estudiantiles y barriales.
Esta ofensiva no es solamente una mala liquidación de sueldos, como dicen los canales de televisión. El conflicto es político. Es el ataque, en varios frentes, de un monopolio del transporte, que se jacta de “tener cortitos” a sus empleados en las más de 30 líneas que controla, para “disciplinar” a los trabajadores de MONSA. Para liquidar la organización y conciencia que en la 60 construimos durante los últimos ocho años, y que genera simpatía para el resto de los chóferes y trabajadores en general. Todo esto significa que lo que conseguimos es frenar, pero no terminar, con la ofensiva y sino fíjense que el 23 suspendimos las medidas y al otro día nos genera un nuevo conflicto con las planillas de horario ida y vuelta, nos pone otra piedra en el camino. Lo que conseguimos es fortalecernos para seguir defendiendo nuestras conquistas y pelear por todas las que nos faltan, entre ellas las 6 hs de trabajo. Para esto tenemos que hacer un balance y sacar algunas conclusiones.
¿Contra quien peleamos?
Todos tenemos bien claro que peleamos contra DOTA, y ningún compañero se le ocurriría decir que Faija o Pasciuto esta de nuestro lado. Pero la empresa no está sola. Cuenta con el apoyo del gobierno de Cristina y la complicidad de la conducción de la UTA. El gobierno se hace pasar por mediador imparcial, que no tira para ninguno de los dos lados. La realidad es que el Ministro de Trabajo Tomada, que actúa bajo las ordenes de la Presidenta, llama a negociar cada vez que hacemos una medida de fuerza y se compromete a garantizar los acuerdos, pero después mira para el otro lado ante el incumplimiento de la patronal y cuando volvemos al paro para hacer cumplir lo que se firmó dicta la conciliación obligatoria. No es incapacidad, es complicidad de un gobierno que defiende los intereses patronales como se vio claramente cuando salió a respaldar la detención del compañero Sobrero atacando a los ferroviarios del Sarmiento y su Cuerpo de Delegados y como lo había hecho la propia Cristina contra los compañeros del Subte cuando salió a burlarse de la tendinitis para opacar un justo reclamo y ponerle los puntos y marcarles la cancha. Quien llame a confiar en el gobierno esta llevando a los trabajadores a la derrota segura.
En el caso de la UTA pasa algo parecido. No es verdad que “algunos dirigentes” nos quieren reventar. Toda la conducción de la UTA, empezando por Fernández, necesita derrotar a los trabajadores de la 60 para que la “manzana podrida” no contagie al los choferes de otras líneas. Tampoco la conducción moyanista de la CGT ni la de la CTA están de nuestro lado. No hay nada que agradecer a estos dirigentes que sólo se movieron, a último momento, para ayudar al gobierno y quedar bien con este al levantar una huelga que duro cinco días.
¿Quién cuida nuestra integridad física?
Otra lección clara que dejo este conflicto es que para defendernos de las patotas armadas por la empresa y el gremio sólo contamos con nuestras propias fuerzas. Ni la Policía, ni la Gendarmería, ni los jueces están para defendernos. Durante meses denunciamos la política de la patronal de contratar matones para amedrentarnos y a nadie se le movió un pelo. Los propios trabajadores tuvimos que sacarlos de la empresa. Esto es muy importante porque marca el camino de cómo enfrentar esta forma encubierta de represión a los trabajadores.
¿Para qué sirven las asambleas?
Las asambleas no son actos donde los delegados dan discursos mientras la base y los activistas aplauden o insultan según el caso. La participación con voz de todos los compañeros es fundamental para que todas las posiciones, no solamente la de los delegados, tengan peso a la hora de votar. Para que haya democracia obrera se debe respetar el derecho de todos los compañeros de opinar antes de resolver el levantamiento o continuidad de las medidas de fuerza o cualquier cosa que se trate.
No puede ser que delegados salgan a declarar por los medios el levantamiento del paro cuando todavía no se había votado en una de las cabeceras. No importa que la cantidad de votos en una cabecera fuera abrumadora a favor de levantar y mucho menos importa el apuro del Ministerio para firmar un acta. Si los delegados no respetamos el derecho democrático de los compañeros lo único que hacemos es debilitar las fuerzas para los próximos conflictos que, sin duda, vendrán.
Unidad para defendernos
Para enfrentar los contraataques de la patronal tenemos que fortalecer nuestra organización. Y fortalecer significa principalmente decirles a los trabajadores la verdad. Marcar a fuego que no podemos confiar ni en el gobierno, ni en Fernández, ni en Moyano. Los únicos aliados que tenemos son los trabajadores que se solidarizaron con nuestra pelea como los ferroviarios, el Subte, Ecotrans, el Hospital Garrahan, Kraft, Fate, Frigorífico Rioplatense y muchos otros. Ellos sufren los mismos ataques de la triple alianza patronal-gobierno-burocracia sindical que sufrimos nosotros. A todos nos judicializan y nos criminalizan y a la larga intentaran encarcelarnos o desaforarnos, También nos mandan a atacar a nuestras casas creando daños físicos como materiales y hasta atacan a nuestras familias para intimidarnos. Están preparando un ataque a todos los trabajadores y para eso necesitan barrer o debilitar a los cuerpos de delegados que no se venden. Unificar nuestras fuerzas con ellos es fortalecernos para enfrentar lo que se viene.
Sección: Movimiento_obreroviernes, 26 de agosto de 2011
La Causa Obrera Ediciones Anteriores
Contra la educación privatizada y arancelada

La lucha de los estudiantes chilenos pone en jaque al gobierno de Piñera
Tengo dos hijos, ¿A cuál educo?
Los estudiantes chilenos, desde hace tres meses, protagonizan las más grandes movilizaciones juveniles desde la caída de la dictadura de Pinochet y tomas en más de 500 colegios, liceos y universidades. Luchan por la educación pública y gratuita (fin del lucro) y por un sistema educativo nacional que ponga fin a la municipalización de la enseñanza, que es otra de la causas de la profunda desigualdad en la calidad educativa, no solo entre la privada y la publica sino tambien en cuanto a la diferencia de presupuestos en las distintas regiones.
El gasto educativo en Chile es de los mas bajos del mundo (0,5 del PBI) y la educación universitaria es paga en su totalidad. El promedio del gasto anual para un estudiante universitario es de 4150 dólares. “Estudiar Medicina significa un costo total de entre U$S 54.353 y U$S 76.574; Arquitectura, fluctúa entre U$S 37.273 y U$S 56.400; y Periodismo, entre U$S 27.150 y U$S 41.926.” (Clarín 24/08/2011)
Las familias trabajadoras y el pueblo pobre o no pueden enviar a sus hijos a la universidad o se endeudan de por vida para hacerlo. “la deuda acumulada por este concepto alcanza más de U$S 2.400 millones.”(Idem). El salario mínimo en Chile es de 320 dólares mensuales.
Pero la desigualdad arranca desde el secundario. Los que van a los colegios del estado reciben una educación de baja calidad y cuando rinden la Prueba de Selección Universitaria, obtienen en general los más bajos puntajes, con lo cual no pueden acceder a las carreras que eligen sino a las que les permite la nota, en general de formación técnica. No pueden estudiar lo que quieren, sino lo que les permite la puntuación que obtuvieron. La PSU (Prueba de Selección Universitaria) es un instrumento de segregación y discriminación social, para que los hijos de la clase trabajadora, que vienen de la enseñanza media no puedan acceder a determinadas carreras que están “reservadas” para los hijos de la clase media alta y la burguesía.
Es que la educación chilena fue convertida en una “empresa privada educacional” bajo la dictadura de Pinochet y los sucesivos gobiernos de la Concertación. Chile es el país con mayor nivel de privatización en la enseñanza superior. Solo el 25% de la educación pública chilena está en manos de las municipalidades, las cuales están ultraprecarizadas; el 75% restante esta en manos de empresas privadas.
Contra esta educación privatizada y arancelada se han levantado masivamente los estudiantes retomando las masivas movilizaciones estudiantiles de 2006 (popularmente llamada la “rebelión de los pingüinos”), en la que miles de estudiantes secundarios reclamaban el fin de las leyes educativas impuestas por el régimen dictatorial de Pinochet (LOCE). Su derogación y reemplazo por la Ley General Educativa (LGE), aprobada por el anterior gobierno de la Concertación (PS-DC, etc.) no modificó en nada sustancial la política educativa impuesta por el régimen militar que gobernó hasta el 90.
Los estudiantes chilenos están entonces ante una lucha de fondo, que enfrenta el conjunto de la orientación privatista, al “autofinanciamiento”, la destrucción de la educación estatal iniciada por la dictadura, luego por los “socialistas” y la Concertación que gobernaron durante 20 años, y continuada por la derecha que hoy gobierna con Piñera. Es decir, no sólo se enfrenta a la “Educación de Pinochet” sino a una política educativa que es un elemento fundamental del actual régimen burgués semicononial chileno, junto a la salud privatizada, el “modelo laboral” basado en la subcontratación y la falta de libertades sindicales, etc.
Un segundo aspecto, de enorme importancia, es que la juventud chilena lucha contra una política antieducativa que expresa una orientación mundial. Llámese Plan Bolonia (Europa), CONEAU (Argentina), etc, la burguesía intenta acabar con la educación estatal, rebajar el presupuesto educativo, aplicar aranceles, etc. De allí, tal vez, la enorme corriente de apoyo, movilizaciones y adhesión que ha despertado en otros jóvenes estudiantes del mundo.
Por último hay que decir que este enorme proceso de lucha esta enmarcado en la crisis económica internacional y la respuesta de los trabajadores y la juventud a los ataques a sus condiciones de vida, que han dado origen a movilizaciones masivas en defensa de la educación y contra el desempleo (España, EEUU, Grecia), estallidos, como el de los jóvenes pobres en Inglaterra y las primeras etapas de una revolución obrera y popular en África del Norte y Medio Oriente.
Los obreros luchan para que sus hijos estudien
Un cartel escrito por una de las madres de los estudiantes secundarios en huelga de hambre que dice “fuerza chiquillos”, cuelga en las paredes de un hospital. En este ejemplo se expresa el sentir de millones. Sin esperar a sus direcciones “oficiales”, sectores de vanguardia de la clase obrera, como los portuarios de la región del Bio Bio realizaron huelgas parciales de 2 y 3 horas en apoyo a la lucha de los estudiantes. Los obreros y estudiantes se movilizaron juntos en el puerto de Valparaíso. En las poblaciones (barrios) las manifestaciones y cacerolazos se suceden a diario. Definitivamente, la clase obrera, enfrentando la parálisis de sus direcciones oficiales, quiere que sus chicos puedan ir a la universidad y ha comenzado a expresar en las calles ese apoyo. Esto ha obligado a la CUT (Central Unica de Trabajadores), dirigida por el PS y el PC, a convocar un paro nacional de 48 hs.
La juventud encabeza un proceso de luchas generalizado y profundo, que pasó de demandas parciales a una lucha política que cuestiona aspectos centrales de los planes de corte “neoliberal” impuestos por la dictadura y continuados por la Concertación y por la alianza encabezada por el gobierno de Piñera, es decir por el régimen de democracia burguesa posterior a ella.
El gobierno se jacta que la economía crecerá este año del 6 al 7%, que la inflación esta controlada en un 4%, el índice de desempleo en un 7%, que hay un superávit fiscal histórico, una deuda externa moderada (84 mil millones de dólares, 34% del PBI), crecimiento basado en un alto precio promedio de U$S 4.0 por libra de cobre, el principal producto de exportación. Estos índices son enrostrados hasta el cansancio por el gobierno, sin embargo, este crecimiento y bonanza económica no tiene relación con la realidad de los trabajadores y el pueblo pobre, acosado por los bajos salarios, con cerca de tres millones de sus habitantes bajo la línea de pobreza, etc. Se ha hecho insoportable para la gran mayoría de la población, las alzas en el precio de los alimentos, los bajos salarios, la inestabilidad laboral, el endeudamiento desmesurado, la pésima atención en salud, las dramáticas carencias habitacionales, la educación privatizada y arancelada, entre otras.
Por eso la lucha estudiantil abrió un cauce profundo, que empalma, da continuidad y unifica contra el gobierno un ascenso cuyas principales expresiones han sido las duras y prolongadas huelgas de los mineros por salario, contra la subcontratación y las privatizaciones, de los trabajadores del puerto y pescadores, la “pueblada” de Magallanes contra el aumento del gas, la lucha de los pobladores de Dichato por la reconstrucción de las viviendas destruidas por el terremoto, las demandas populares de corte ecológico como las movilizaciones contra la termoeléctrica Barrancones, o las marchas para detener el complejo hidroeléctrico de Aysén o contra el proyecto carbonífero de Isla Riesco. Luchas democráticas a favor de la diversidad sexual, demandas de Derechos Humanos por “Verdad y Justicia”, de los mapuches por tierra y autodeterminación, etc.
Las demandas alcanzan tambien a aspectos del actual régimen político, como el sistema electivo binominal, que impide la representación parlamentaria en base a la proporcionalidad de los votos obtenidos en las elecciones y “engorda” las representaciones de las dos alianzas principales, acompañando un masivo rechazo tanto al gobierno de Piñera y la coalición que encabeza (Alianza por el Cambio) como a la socialdemocracia de la Concertación.
Piñera se saca la careta: “La educación no será gratuita”
Los estudiantes rechazaron las miserables reformas realizadas por el gobierno de Piñera contenidas en el Gran Acuerdo Nacional por la Educación (GANE), centradas básicamente en la rebaja de la tasa de interés de los prestamos. La Concertación entonces salió en ayuda del gobierno al proponer una “Mesa de Dialogo”, presidida por el Senado. Simultáneamente pidió la renuncia del Ministro de Educación, Joaquin Lavin, quien finalmente fue cambiado al Ministerio de Planificación. Pero los estudiantes tambien rechazaron con justeza la maniobra de la Mesa de Diálogo.
Entonces el gobierno lanzó una dura represión, que lejos de debilitar el movimiento produjo un punto de inflexión. El 4 de agosto los secundarios convocaron para la mañana y los estudiantes universitarios en la tarde. Se movilizaron a pesar que el gobierno había prohibido la utilización de la Alameda y espontáneamente se expresó un amplio repudio a una represión que hizo recordar a la del régimen de Pinochet. En este marco, el gobierno y el ministro de educación salieron a decir que “la educación no será gratuita, todo se paga en esta vida”.
En este marco de creciente polarización, se llegó a la huelga de 48 horas convocada por la CUT, para los días 24 y 25 de agosto, a las más importantes movilizaciones y a un acto por la educación gratuita que reunió a un millón de personas en la capital el 21 pasado.
La crisis política estalló de manera abierta. La desaprobación popular hacia el gobierno crece aceleradamente y esta se traslada también a la Concertación, es decir, a los principales bloques de partidos políticos.
Ante una crisis cada vez más aguda, incrementar la represión es una de las posibles variantes. El gobierno discute la posibilidad de aplicar la Ley de Seguridad del Estado, luego del paro de 48 hs de la CUT, en el que fue asesinado un joven por los carabineros, y acaba de morir otro que había sido gravemente herido.
Otra posibilidad que baraja la burguesía, es la carta del Plebiscito que ha lanzado el PC (stalinista), a la que se han sumado los partidos de la Concertación, y que el 11 de agosto fue presentada oficialmente al gobierno.
El PC y el PS dirigen juntos la CUT, y en el movimiento estudiantil ha cobrado peso la figura de Camila Vallejos (PC), principal dirigente de la CONFECH (Confederación de Estudiantes de Chile), aunque tienen peso otras corrientes políticas (anarquistas, “independientes”, etc).
Cuando a la socialdemocracia se le “quemaban los papeles”, el PC salió en auxilio del régimen, planteando la cuestión del Plebiscito. Estamos frente a una trampa, para derrotar la lucha y para negociar miserables reformas en el ámbito parlamentario. La convocatoria al paro nacional, sin asambleas de base, sin preparación seria, obligado por el desborde y las fuerzas de las bases a convocarlo, que impuso cohesión al movimiento, es al mismo tiempo un intento de limitarlo y controlarlo. La política del PC es presionar al gobierno para que finalmente convoque ese plebiscito, y negociar reformas menores en el marco de las instituciones. Esta es una línea que lleva a la derrota, difícil de hacer digerir a los estudiantes que han desbordado a la socialdemocracia y al stalinismo – incluso han rechazado en la CONFECH esta política-, y a la propia base de masas del PS y el PC, pero que cuenta con la ventaja de apoyarse en el control mayoritario de los sindicatos.
Que el plebiscito sea vinculante (como plantea el MIR), no cambia lo esencial con relación a como se pretende dirigir el movimiento hacia una vía muerta electoralista.
Programa y tareas de la hora
Los estudiantes luchan por una reforma educativa profunda. Muchos se preguntan por qué el gobierno no cede a esta justa demanda y en Chile se adopta un “modelo educativo” similar al de otros países de la región, con una “muy relativa” gratuidad, algunos puntos más de presupuesto, etc., ejemplos de los cuales los estudiantes chilenos se valen para demostrar que si se puede. Nosotros decimos junto a ellos que se puede, que lo “posible y lo imposible es cuestión de la relación de fuerzas”. Pero al mismo tiempo señalamos que cualquier demanda profunda de los trabajadores y los estudiantes, como es el caso, demuestra los límites del capitalismo. En otras palabras, el gobierno y el régimen defienden el puñado de capitalistas que dirigen la educación chilena y hacen sus negocios a costa de esta, y no cederán sino se lo hace ceder con una lucha cada vez más fuerte.
Al mismo tiempo, señalamos los límites de la lucha por reformas. En su época de agonía, el régimen burgués es incapaz de otorgar reformas generales, estables, duraderas, elevar sistemáticamente el nivel de vida, el nivel educativo, etc. El capitalismo es un sistema en decadencia. En este sentido general, las conquistas que obtengamos solo pueden ser parciales y estarán amenazadas sistemáticamente por la burguesía. Las direcciones reformistas oficiales de los trabajadores y estudiantes (PS-PC) quieren hacer creerles que por medio de cambios graduales (unos más otros menos) los trabajadores pueden acceder a condiciones de vida radicalmente distintas, en los marcos del capitalismo, a un capitalismo “humano”. Ese es el contenido ideológico, programático y político de la “lucha contra el neoliberalismo”. Pero el capitalismo ya no tiene nada para dar, más que guerras, represión, hambre, degradación ambiental.
Aun así, tampoco podemos dejar de señalar, que al estar basada en la explotación y la división de clases, “la educación “más democrática” no deja de ser profundamente desigual y excluyente con los hijos de los trabajadores, etc. Y lo mismo ocurre con relación a la política con la que el PC orienta todas sus demandas de carácter económico y social. Los trabajadores y estudiantes deben orientarse entonces por la necesidad de liquidar el actual régimen capitalista, para que la clase obrera gobierne. Al falso planteo de una “democracia social” capitalista, le oponemos una lucha de carácter obrero y socialista. Para luchar por esta salida hace falta un partido de trabajadores revolucionario.
Planteamos el siguiente programa:
1- Educación gratuita, pública, completamente financiada por el Estado (fin del lucro), y por un sistema educativo nacional que ponga fin a la municipalización de la enseñanza. Que todo estudiante pueda estudiar la carrera que elija: Eliminación del PSU. Ingreso irrestricto a las Universidades. Anulación de las deudas de las familias por los créditos educativos.
2- Aumento del salario mínimo al costo de la canasta familiar. Anulación de toda la legislación laboral impuesta por la dictadura. Fin a la subcontratación. Convenio Colectivo. Libertad de organización sindical.
3- Por un Congreso Nacional de Delegados de Base, de la CONFECH, la CONES (Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios) y el Colegio de Profesores, para fortalecer el movimiento y unificar la respuesta política frente al gobierno.
4- Frente a la represión del gobierno, no a las acciones aisladas al margen de los obreros y estudiantes, sino piquetes de autodefensa, como parte de la preparación democrática de la lucha.
5- No se necesitan mesas de diálogo mientras el gobierno se niegue a dar una respuesta favorable a la cuestión de la gratuidad con financiamiento estatal de la educación. No al Plebiscito. Por una Huelga General hasta conquistar la educación gratuita y las demandas actuales de la clase obrera.
6- La CUT ha señalado que Chile vive las principales jornadas de lucha de las últimas décadas. Los trabajadores y los estudiantes deben reclamar entonces la preparación seria de esta medida. Asambleas Obreras y Populares en todas las regiones, para fortalecer la unidad de la clase obrera, los estudiantes y los sectores populares, siguiendo el ejemplo de Valparaíso. De esta forma, fortaleceremos la lucha por nuestras demandas y derrotaremos al gobierno de Piñera.
7- No pago de la deuda externa. Expropiación sin pago de la industria del cobre. Nacionalización de los bancos. Sistema jubilatorio estatal. Monopolio estatal del comercio exterior.
8- Juicio y Castigo a los responsables de los asesinatos de Manuel Gutiérrez y Mario Parraguez Pinto. Cárcel a los militares asesinos de la dictadura.
9- Eliminación del sistema electoral binominal. Anulación de la Constitución del 80.
10- Disolución de Carabineros y de las FFAA, por milicias obreras y populares. Por un gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre.
Sobre la consigna de Asamblea Constituyente en Chile
La transición de la dictadura de Pinochet a un régimen democrático burgués en los años 90’ se desarrolló esencialmente por una vía reformista, un proceso diferente al de otros países latinoamericanos, en los cuales la caída de las dictaduras estuvo inmediatamente precedida de grandes huelgas, luchas obreras y populares, y una aguda crisis del régimen dictatorial que ponía en cuestión su continuidad.
En el año ‘88, la dictadura convocó un plebiscito para definir la continuidad o no de Pinochet como presidente. En estas elecciones se impuso el NO (por un 55%), lo que abrió la convocatoria a elecciones en el plazo de un año, finalmente ganadas por la Concertación.
La convocatoria al Plebiscito, había sido establecida con anterioridad, en la Constitución promulgada por la dictadura en 1980. Esta, fijaba el mandato del gobierno de Pinochet en ocho años a partir de su puesta en vigencia y habilitaba dicho mecanismo electoral al final del mandato.
Este desarrollo es lo que explica la ubicación preponderante de las FFAA en la actualidad y la vigencia, en aspectos esenciales, de la Constitución promulgada por la dictadura, dando lugar a un régimen democrático burgués marcadamente bonapartista asentado en dichas instituciones. Este aspecto, otorga a la “lucha democrática” un papel destacado.
Sin embargo, “Las fórmulas de la democracia (libertad de prensa, derecho de asociación, etc.) sólo significan para nosotros consignas incidentales o episódicas en el movimiento independiente del proletariado, y no un dogal democrático echado al cuello del proletariado por los agentes de la burguesía (¡España!)”. (León Trotsky, El Programa de Transición). En los países semicoloniales o atrasados, las tareas democráticas “pendientes”, sobre todo las estructurales (ruptura con el imperialismo e independencia nacional, la nacionalización de la tierra, etc.) sólo las puede resolver la clase obrera en el poder.
La clase obrera debe tomar la lucha democrática como un factor de avance para la lucha revolucionaria hacia un gobierno obrero y popular, nunca como un fin en si mismo.
Es en este último sentido que el PC de Chile mantiene en su programa (2010) el planteo por una Asamblea Constituyente libre y soberana, como coronación de un proceso contra el “neoliberalismo y por la democracia”, es decir la vieja orientación stalinista, para subordinar “el movimiento independiente de la clase obrera” a la burguesía “democrática”. El MIR, subido al carro del nacionalismo burgués latinoamericano, defiende esa orientación.
La mayoría de los pequeños grupos trotskistas chilenos, como el PTR, integrante de la Fracción Trotskista del PTS argentino, o el PRT, sección de la LIT-CI, también plantean la consigna de Asamblea Constituyente con un contenido similar. La AC corona el programa de reivindicaciones que ambos grupos han levantado en el curso de la lucha actual, con la cual sustituyen, tanto en la agitación como en la propaganda, un programa de lucha por el poder obrero, por uno burgués “democrático consecuente”. Se trata entonces de una profunda capitulación programática.
A diferencia de la política de los demócratas pequeñoburgueses, la política trotskista consiste en levantar un sistema de consignas, que de acuerdo al progreso de la lucha, se oriente cada vez más decididamente hacia la conquista del poder por los trabajadores. Cuando la lucha adquiere un carácter general (no parcial ni aislado) como en Chile, las consignas democráticas que constituyen el inicio del movimiento deben entrelazarse con las consignas transicionales (estructurales, anticapitalistas), y las que impulsen la constitución de organizaciones democráticas de lucha obreras y populares, para desarrollar el carácter político del movimiento hacia adelante, contra el régimen burgués y hacia la lucha por un gobierno de los trabajadores. Estos partidos trotskistas, le dan a las consignas democráticas un carácter estratégico, levantándolas “en todo tiempo y lugar”, orientando la lucha no en el sentido de una ruptura cada vez más abierta con el régimen “democrático” burgués, sino contribuyendo a canalizar el ascenso en el marco de las instituciones del régimen.
La consigna de Asamblea Constituyente tiene en Chile el mismo contenido que la consigna de Plebiscito que sostiene el PC. No hay ninguna diferencia sustancial, se trata de dos instituciones burguesas que eventualmente pueden canalizar el importante movimiento y contribuir a su desmovilización, en momentos de agudos choques de clases.
Andrés Caseros y Ramiro Robles
Sección: Internacionalviernes, 22 de julio de 2011
Crisis Económica: En las puertas de una nueva depresión

Desde que se desató abiertamente la crisis en 2008 (1), para evitar la caída en una gran depresión, similar en magnitud a la de los años 30, EE-UU, Europa y Japón inyectaron una gran cantidad de dinero para salvar de la quiebra en cadena del sistema bancario (2), para sostener a los principales grupos económicos en crisis y para estimular la economía. También tuvieron que gastar en subsidios y seguros a los desocupados para atenuar la reacción de la clase trabajadora. Como consecuencia, lograron que se frenara la caída, pero a costa de aumentar enormemente el ya crítico endeudamiento de los estados. También China, colocó alrededor de 600 mil millones de dólares de incentivos a su economía (15% de su PBI), para evitar que decayera su tasa de crecimiento debido a la crisis internacional. En consecuencia, posteriormente, algunos analistas anunciaron el fin de la crisis. Otros más cautelosos hablaban de recuperación a dos velocidades: de alto crecimiento en los BRICs y de crecimiento débil en las principales potencias.
El agravamiento de las crisis de las deudas soberanas en Europa, las dificultades para alcanzar un acuerdo mínimo para evitar la suspensión de pagos del gobierno norteamericano, junto con los indicadores que señalan el punto de inflexión en la recuperación de las principales economías, demuestran que, no solo no ha habido una tal “salida de la crisis” (3), sino que estamos en una situación en la que a los gobiernos imperialistas ya no les es posible seguir evitando una caída en la depresión.
EE-UU: el ojo de la tormenta
Los días previos al 2 de agosto colmaron de incertidumbre las perspectivas de la economía mundial. Esa era la fecha límite para elevar el nivel permitido de endeudamiento, y si demócratas y republicanos no llegaban a un acuerdo, EE-UU entraría en default. Lo que en otras oportunidades resultó un simple trámite, ahora se había transformado en una dura pulseada política.
Es que el nivel de endeudamiento de EE-UU llegó a un punto crítico, representando casi el 100% de su PBI. La creciente deuda federal (4) exige también crecientes niveles de financiamiento. El financiamiento interno del gasto estatal proviene del cobro de impuestos fiscales, es decir, está directamente relacionado con la actividad económica, la cual, luego de la “recuperación débil”, ahora ya está en descenso (5). Pero la principal vía de financiamiento del déficit es la venta de bonos del tesoro norteamericano. La colocación de estos bonos también está en declinación (6), por lo cual la Reserva Federal tuvo que aumentar la emisión monetaria para recomprar sus propios bonos, buscando con ello evitar la subida de la tasa de interés, para no afectar aun más la recuperación económica. A su vez el aumento de la emisión monetaria provoca la caída del valor del dólar en relación a otras monedas. Esto favoreció las exportaciones estadounidenses, pero no alcanzó para sostener la recuperación económica, lo que se evidenció en los recientes datos negativos del empleo y de la actividad industrial. Pero al mismo tiempo, la devaluación del dólar genera una desconfianza creciente en los tenedores de bonos por la pérdida de su valor real, lo que redunda en mayores dificultades para su colocación, generando un círculo vicioso que eleva el endeudamiento. Esta política entraña el riesgo -ya planteado como un problema real y presente- de que se caiga el dólar como moneda de reserva internacional, lo cual representaría un salto cualitativo en la pérdida del poder económico hegemónico estadounidense, y le impediría financiarse “a gusto y piacere” como hasta ahora.
Frente a esta situación se plantearon dos políticas: Los demócratas propusieron el aumento de los impuestos a las clases medias y altas; la reducción del gasto público destinado a la ayuda social a los más pobres; y la implementación de un QE3 (7), es decir, inyectar una mayor emisión monetaria para sostener la recuperación. Los republicanos se oponen a la suba de impuestos con el argumento de que afectaría la recuperación y reclaman más recortes del presupuesto a la ayuda social. Además están en contra del QE3 porque sus efectos positivos de muy corto alcance no compensarían sus consecuencias negativas. O sea, los demócratas quieren seguir pedaleando la bicicleta de la emisión y el endeudamiento para no caer en la depresión, mientras los republicanos advierten que si siguen adelante con esta misma política van a caer a un precipicio más profundo, por lo que quieren parar ahora, ajustar a los más pobres, a la vez que reclaman una política definidamente más agresiva en el plano internacional.
Con Obama la política internacional de EE-UU está en una impasse lleno de vacilaciones, agravadas luego de haber perdido las elecciones de medio término en 2010, lo que lo obligó a negociar con los republicanos, quienes se oponen a la política defensiva y más negociadora de Obama, la cual tampoco dio resultados favorables a EE-UU, por lo que siguió perdiendo peso como potencia internacional. La posición política republicana se ve expresada así, en el editorial del Wall Street Journal: “El Partido Republicano debe tener un lema diferente para América Latina y el mundo: credibilidad. La credibilidad de nuestras promesas, y de nuestras amenazas. La credibilidad del dólar, y de nuestra deuda. La credibilidad de nuestras armas, y de nuestra voluntad, cuando es tomada la decisión, de utilizarlas con efecto decisivo.” (Bret Stephens, Editorial de The Wall Street Journal 21/6/11)
La dura negociación que impuso el Partido Republicano estuvo impulsada por el llamado Tea Party, movimiento que se viene fortaleciendo como emergente de las clases medias blancas acorraladas por la crisis y con posiciones de ultraderecha, presionan hacia un recorte de los gastos de los sectores más pobres. Al final el Partido Demócrata y Obama cedieron. No es que les importen los pobres. En su propuesta inicial (anunciada en abril) ya se encontraban contemplados los recortes presupuestarios para la asistencia social y en los estados gobernados por los demócratas aplican los mismos ajustes que los republicanos. Lo que les preocupa a los demócratas es perder los votos de una parte de su base social pobre y de la clase media “progresista”. Y también les preocupa las consecuencias que puede traer un ajuste tan duro, ya que tienen los antecedentes de Wisconsin y otros estados donde por primera vez desde hace muchísimo tiempo se vieron movilizaciones de masas y tomas de los edificios públicos, durante un mes. No es -como vergonzosamente ha dicho Altamira en un programa de TV- que “el pobre Obama” no tiene un partido homogéneo y centralizado en que apoyarse y por eso tuvo que ceder a la presión de los republicanos. A Obama y los demócratas ni se les pasa por la cabeza movilizar a la clase trabajadora y a los pobres, salvo el llamado para que envíen mensajes de texto a los parlamentarios republicanos como manera de hacerles pagar el costo político.
Al final, llegaron a un acuerdo sobre la base de las exigencias republicanas de no aumentar los impuestos, y con planes de recortes de gastos proporcionales al aumento del nuevo límite para el déficit, cuyos montos más significativos entrarían en vigencia recién para el 2013. Pero el acuerdo no conformó a nadie y tanto demócratas como republicanos pagaron el “costo político”. La consideración del parlamento en la opinión pública cayó en un 82%. Y la opinión favorable a Obama está en el nivel más bajo desde que asumió, en un 45%.
Este acuerdo debía devolver la calma a los “mercados”. Sin embargo, el acuerdo que resultó ser “ni chicha ni limonada” impulsó a la calificadora de riesgo Standar & Poor’s a rebajar por primera vez en la historia la calificación de la deuda de EE-UU de AAA a AA+, lo que significa que ya no es considerado un pagador tan seguro y confiable, sobre todo por caracterizar que las dificultades para obtener financiamiento internacional para sus deudas serán mayores. Es que no se trata sólo del endeudamiento del Estado federal (central), sino que también están muy endeudados los estados federados (provincias), los municipios, además de las deudas de los privados, por lo que algunos economistas calculan que el endeudamiento total supera los 50 mil billones de dólares (8).
Europa: las arenas movedizas de la deuda
La gravedad del endeudamiento norteamericano se sumó a la alarmante situación de Europa, en donde Grecia que tuvo que volver a ser rescatada y reprogramados sus vencimientos con una quita que hicieron “voluntariamente” los bancos privados (9), lo cual fue caracterizado como un default parcial de hecho.
En abril de 2010, Grecia pidió el rescate y el 8 de mayo, se le concedió una línea de crédito de 110.000 millones de euros (80.000 por parte de la UE y 30.000 del FMI), y ahora depende de un segundo rescate (cuyos términos todavía se están negociando al interior de la eurozona) para no entrar en pleno default. El 22 de noviembre le siguió Irlanda, que recibió una ayuda de 85.000 millones de euros; y el 6 de abril de este año 78.000 millones fueron destinados a salvar a Portugal. Pero ya no son solo los “países periféricos” del euro (Irlanda, Grecia, Portugal) los que están en una grave crisis. Ahora España e Italia (10) están en la picota, al pasar su prima de riesgo por encima de los 400 puntos básicos, nivel a partir del cual se realizó la intervención en los anteriores países. España viene implementando un plan de ajuste fiscal de 15 mil millones de euros desde mayo del 2010, el cual sumó leña al fuego de los altos índices de desocupación, constituyendo uno de los principales factores que impulsan al movimiento de los “indignados”. Ahora le tocó el turno a Berlusconi, quién el 12 de agosto anunció su plan de reducción del déficit por 45 mil millones de euros hasta el 2013, que se suma a otros recortes anunciados el mes pasado por 48 millones de euros, ahorros que serán obtenidos entre otras cosas de la reducción del salario de los empleados públicos y el aumento a la edad jubilatoria de las mujeres, por lo cual la Confederación Sindical Italiana (CGIL) convocó a un paro general para el 6 de septiembre.
Por su parte Inglaterra, desde la asunción de David Cámeron como primer ministro, ha implementado duros recortes presupuestarios, incluyendo en ellos a los sectores más pobres, lo cual constituye el trasfondo de la bronca que desencadenó hace pocos días las revueltas en los barrios suburbanos de Londres.
La situación es tan grave que inclusive circuló la versión de que sería rebajada la calificación de la deuda de Francia. Tras las bruscas oscilaciones bursátiles, en las que predominan las pérdidas, se sucedieron reuniones de emergencia entre Francia y Alemania, las dos principales potencias de Europa. Las discusiones se centraron en la posibilidad de la emisión de unos bonos de la eurozona colectivamente garantizados para ser cambiados por los bonos griegos, irlandeses, portugueses, españoles e italianos, según la necesidad, al igual que los bonos Brady -de menor rentabilidad- fueron cambiados por deuda latinoamericana durante la década de los 80; o de lo contrario correr el riesgo bastante cierto de que las deudas públicas sigan siendo responsabilidad nacional y que los que no puedan pagar deban abandonar el euro. Por el momento los gobiernos de Alemania y Francia resisten la presión de los partidos socialdemócratas y de varios países miembros –entre otros Bélgica, Italia y España- y mantienen su oposición a “socializar las pérdidas” mediante los eurobonos. Sin embargo, los ajustes fiscales provocarán una mayor contracción económica, con lo cual las deudas de los países más afectados se harán cada vez más difícil de financiar. El default de uno o más países puede provocar un efecto de bancarrotas bancarias en cadena por toda Europa llegando a afectar los bancos franceses y alemanes. Por lo que la “solución” de los eurobonos no se puede descartar para más adelante.
Ningún país puede escapar a esta crisis
EE-UU y Europa (UE) representan la mitad del PBI mundial. Japón, que era hasta hace poco la segunda economía mundial (ahora tercera detrás de China considerando volúmenes de PBI), está prácticamente estancado desde los ‘90s, con algún atisbo momentáneo y pasajero de crecimiento. La situación se agravó con el terremoto-tsunami y la catástrofe de Fukushima. Su endeudamiento alcanza el 200% de su PBI, y la agencia Moody’s acaba de rebajar su calificación de AA2 a AA3.
Los datos financieros son muy importantes, pero más todavía los de la “economía real”. El informe de la OCDE (11) del mes de junio, refleja la desaceleración en la actividad de las principales economías del mundo: EE-UU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, España, Italia, Reino Unido, China, Rusia, India y Brasil. Esto indica que ya pasamos el punto de inflexión, y que la economía mundial se encamina hacia una recaída. Pero esta vez los estados ya no tienen la posibilidad de seguir con la política anterior de poner plata para evitar la depresión, sino que por el contrario prevalecen los ajustes fiscales tanto en Europa como en Estados Unidos. Rara vez son tan coincidentes los pronósticos de los más destacados economistas burgueses:
Eric Maskin, premio Nobel de Economía 2007:"La medidas de austeridad solo provocarán lo peor".
Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001: "En la mayoría de cada uno de estos casos, la economía va de un descenso a la recesión y de una recesión a la depresión. ¿Por qué los países están haciendo de forma voluntaria que Europa esté detrás?
Diario El Economista de España: "Las economías de EEUU y otros países desarrollados se encaminan hacia una nueva y severa recesión, según demuestran los datos, y España e Italia están en riesgo de perder su acceso a los mercados, advierte Nouriel Roubini".
Roubini: "Hasta el año pasado los políticos siempre podían sacarse un conejo de la chistera para reactivar el valor de los activos y de la recuperación económica"."Sin embargo, ahora nos hemos quedado sin más conejos que sacar".
Kenneth Rogoff : "Un término más preciso, aunque menos tranquilizador, para la crisis actual es la "Segunda Gran Contracción". La primera "Gran Contracción", por supuesto, fue la Gran Depresión (del 30).La contracción afecta no sólo a la producción y al empleo, tal como ocurre en una recesión normal, sino también a la deuda y crédito, y al desapalancamiento que típicamente tarda muchos años en consumarse."
Los “emergentes” y La Argentina
Tanto la economía china como la india ya están desacelerando. El índice de producción industrial en China retrocedió en julio por cuarto mes consecutivo. Esto era inevitable ya que las exportaciones chinas –que son las que impulsan su crecimiento- van destinadas principalmente a EE-UU, Europa y Japón. Durante la crisis de 2008-2009 se esperaba un retroceso del PBI chino del 13,01% (2007) al 6%. Si esto no ocurrió fue por las enormes cantidades de dólares inyectados a la economía por los estados (incluida China) para evitar la depresión. El PBI chino retrocedió sólo al 9,10% (2009), lo cual fue suficiente para hacer caer los precios de las materias primas (12) y con ello afectar a los países latinoamericanos en su conjunto. Comparando valores de 2007 y 2009 (según datos oficiales aportados por los Bancos Centrales de los respectivos países), Brasil retrocedió del 6,08% al -0,19%; La Argentina cayó del 8,65% al 0,63%; Chile de 4,68% a -1,10%; Venezuela de 8,40% a -3,96%; México del 3,33% a -6,08%.
Durante la recuperación económica de 2010-2011, los precios de las materias primas se recuperaron junto con la demanda pero tuvieron un fortalecimiento adicional con la afluencia de capitales especulativos que prefieren invertirse en estos activos e inflar sus precios en los mercados a futuro. Por otra parte, en este período hubo un importante flujo de capitales hacia varios países de Latinoamérica (Brasil, Perú, Colombia, Chile) debido a los pronósticos combinados de rápida recuperación, alto crecimiento y estabilidad política. El ejemplo más claro es Brasil, que gracias a estos dos factores pasó de -0,19% en 2009 a 7,50% en 2010. Pero el enorme ingreso de capitales a su economía, alentados por una tasa de interés muy alta (12,25%), significó la revaluación de su moneda, lo cual perjudica actualmente sus exportaciones y facilita las importaciones que están afectando a la industria. La Argentina se vio beneficiada por la suba del precio de los productos agrícolas exportables (en particular la soja) y por el arrastre de la economía brasileña, favorecida por la relación del tipo de cambio, dado que el real se revaluaba en relación al peso, minimizando las consecuencias de la inflación en la pérdida de competitividad de la producción local referida al dólar.
Si la crisis mundial afectó la economía real desde mediados de 2008 a fines de 2009, la actual recaída en la crisis se perfila como más profunda y duradera. Como dice el ministro de Finanzas de Alemania Wolfgang Schäeuble -a quien no podría acusarse de “catastrofismo”- "podrían darse siete años difíciles para la economía mundial…”
La preocupación regional por la gravedad de la crisis se evidenció en la convocatoria de urgencia a una reunión de la UNASUR. Uno de los puntos más importantes en las negociaciones es la creación de una banca regional para hacer frente a la volatilidad financiera. El proyecto para la creación del Banco del Sur contempla la integración de un capital inicial de 7.000 millones de dólares. Si tenemos en cuenta que en Argentina durante el 2010 se fugaron 11 mil millones de dólares, y sólo en el primer semestre de 2011 van 10 mil millones de dólares, resulta evidente la insuficiencia de ese fondo de salvataje.
La Argentina se ha hecho más dependiente de las exportaciones a China y a Brasil. Se especula con que la demanda de productos agrícolas seguirá firme. Pero si los precios bajan como en 2008-2009 y Brasil se ve obligado a devaluar, como parece, se estrecharán mucho los márgenes de maniobra. Actualmente la balanza comercial con Brasil es deficitaria en 4 000 millones de dólares con un real apreciado. ¿Qué pasaría si Brasil decide devaluar? Actualmente ya hay déficit fiscal y se achica el superávit comercial. A pesar de la abundante liquidez mundial, en general no hay acceso al crédito o es muy caro. El gobierno financia sus gastos con la plata del Anses y la utiliza como fondo de financiamiento y subsidios para algunos sectores de la patronal, además de posibilitarle cumplir con los pagos de la deuda. Pero ninguna “caja” es de goma, como lo demuestra Brasil que acaba de hacer un segundo recorte al gasto público de 9 mil millones de dólares, el que se agrega a los 32 mil millones de dólares que recortó a principios de año. Así que, por más que demagógicamente el gobierno de Cristina FK insista en seguir con el “modelo”, deberá hacer los ajustes contra la clase trabajadora que le reclama la patronal de la UIA y en perspectiva posiblemente mucho más.
Antonio Bórmida,
30 de agosto
NOTAS:
(1) Algunos analistas fijan el comienzo de la crisis en la segunda mitad –agosto- de 2007. Se considera que el inicio de la crisis tuvo lugar el 9 de agosto de 2007, cuando el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed) intervinieron de urgencia para reforzar la liquidez del mercado interbancario. Pero otros indican el 14 de septiembre de 2008 cuando tuvo lugar el hundimiento del banco Lheman Brothers; desde mediados de 2008 la crisis manifestó su existencia en la llamada "economía real". Otros indican que esta crisis general, en realidad comenzó en 2000-2001.
(2) Según distintas estimaciones de analistas, EEUU, la UE y Japón (las cuatro primeras economías mundiales) utilizaron entre 20 y 26 billones de dólares de fondos públicos, más de un tercio del PIB mundial, para salvar de la quiebra al sistema financiero y a los bancos privados, lo que derivó en los gigantescos déficits que aquejan a los Estados capitalistas centrales.
(3) "No es sólo que la amenaza de una recesión se haya vuelto muy real. Hoy es imposible negar lo obvio, que es que no estamos –ni nunca estuvimos– en camino hacia la recuperación." (Paul Krugman, 6/8/11).
(4) La deuda federal, es decir la del estado central de EE-UU, asciende a 14,3 billones de dólares.
(5) El informe del Bureau of Economic Activity del 29 de julio dice que "El PIB real del primer trimestre aumentó el 0.4 por ciento" (se estimó en abril en 1.9%) y tras la revisión de los datos "del cuarto trimestre de 2007 al primer trimestre de 2011, el PIB real disminuyó en una tasa promedio anual del 0.2 por ciento; en las estimaciones antes publicadas, el PIB real había aumentado en un una tasa promedio anual del 0.2 por ciento.”
(6) Esto es así, aun cuando coyunturalmente, por la caída abrupta de las bolsas, algunos capitales vayan a refugiarse a los bonos del tesoro.
(7) QE (siglas en inglés de la llamada Flexibilización Cuantitativa): la QE1 fue implementada en 2008 y alcanzó una emisión de 1,75 billones de dólares; la QE2 de 600.000 millones de dólares terminó a fin de junio. La Reserva Federal mantiene la tasa de interés de referencia entre el 0 y el 0,25% desde diciembre de 2008.
(8) Ver Jorge Beinstein: "Más allá de la recesión. En el comienzo de la segunda etapa de la crisis global”, Febrero de 2008.
(9) El fondo de rescate europeo y el Fondo Monetario Internacional aportarán 109.000 millones de euros -con un reparto aún por determinar-, mientras que el resto, otros 49.000 millones, provendrán de los acreedores privados. En concreto, 37.000 millones serán una "contribución voluntaria" de los bancos, mientras que otros 12.600 millones serán aportados mediante la recompra de títulos griegos en el mercado. Voluntaria entre comillas significa que en realidad los bancos acreedores se vieron forzados por la presión política de las principales potencias europeas.
(10) Italia y España son la tercera y cuarta economías europeas respectivamente.
(11) OCDE – Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Agrupa a 34 estados miembros: las principales potencias imperialistas y países capitalistas.
Sección: Internacional

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