jueves, 3 de mayo de 2012

Los Castro, el Papa y la restauración capitalista


Habían pasado 14 años desde la última visita de un Papa a territorio cubano. En 1998 Juan Pablo II fue recibido calurosamente por Fidel Castro en el marco de la finalización del llamado “período especial”, que hundió a Cuba en una crisis económica producto de la restauración capitalista en la ex Unión Soviética.
La llegada de Benedicto XVI se produce en un momento de avanzada restauracionista por parte de la burocracia del Partido Comunista Cubano (PCC), y es en ese contexto en que hay que ubicarla.
En el último congreso del PCC, el VI, se aprobó un plan de reformas económicas que introducen más facilidades para el desarrollo de la economía capitalista, como la posibilidad de vender y adquirir propiedades, así como el despido masivo de trabajadores estatales a quienes se les ofrece subsistir como cuentapropistas, o incluso como “trabajadores asalariados”.
El Papa fue recibido por el General del Ejército Raúl Castro, hermano de Fidel, y por toda la cúpula del PC, así como por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, es decir, por todo el aparato político-militar y económico del régimen. El PC fue uno de los más fervientes impulsores de la movilización de personas y militantes para escuchar la misa oficiada por el “Obispo de Roma”. En ella sostuvo que “en Cuba se han dado pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe”, remarcando el papel de los creyentes en la “contribución a la edificación de la sociedad”.
La burocracia cubana apuesta a lo que eufemísticamente llama “actualización del socialismo”, donde paradójicamente se eliminan en forma gradual las conquistas sociales que se alcanzaron hace 50 años gracias a la Revolución. En esta “actualización” la Iglesia católica cumple y cumplirá un papel importante. Será garante de un tránsito ordenado al capitalismo, en donde la casta burocrática comandada por los hermanos Castro procurará convertirse en la burguesía dominante de Cuba.
Yoswany Carvajal Sureda, rector de la catedral de La Habana, señalaba que a diferencia del encuentro con Juan Pablo II en 1998 hoy “Cuba está inmersa en un proceso de cambios económicos que conllevan otros cambios”, y abogó por cambios “armoniosos”, “no traumáticos” (i-Eco, 30-03-2012).
Este “modelo” de transición es el mismo que aplicó la burocracia del Partido Comunista de China con mucho éxito, puesto que mientras las miserias de los trabajadores aumentaron enormemente los antiguos burócratas son hoy más ricos que los parlamentarios yanquis.

Un aspecto de vital importancia para los objetivos restauradores de la burocracia, es la solución del problema de la emigración cubana, esto es, arreglar con los famosos “gusanos de Miami”. La preocupación del PC es que una apertura abrupta a los “gusanos” (quienes poseen poder económico) los termine desplazando de sus posiciones de poder. Es llamativo que el Papa Benedicto XVI no haya recibido a las Damas de Blanco (mujeres de disidentes pro-Miami). Es que la Iglesia parece haber comprendido que la vuelta al capitalismo viene de la mano de los Castro. De ahí el “ninguneo” a los cubanos de Miami y a la disidencia interna. Sin embargo el Papa sostuvo en sus discursos y misas la necesidad de regularizar la situación con los exiliados, más precisamente acerca de la necesidad de una “reconciliación” nacional. En un gesto, Raúl Castro deslizó en el discurso de despedida de Benedicto XVI que "hemos realizado prolongados esfuerzos hacia la normalización plena de las relaciones de Cuba con su emigración que siente amor por la patria y por sus familias y persistiremos en ellos por la voluntad común de nuestra nación".

Del Che a Cristo

No sólo los ataques a las conquistas sociales marca la pauta en la voluntad restauracionista de la burocracia, sino también el abandono gradual de la propaganda más “izquierdista” por parte del régimen cubano.
En la prensa de la isla, controlada por el PCC, así como en las declaraciones de los funcionarios, se ha exaltado el espíritu religioso de la población en general. El mismísimo Raúl Castro no se cansó de llamarlo “Su Santidad”. También Fidel Castro se despachó afirmando que "Gustosamente saludaré a Su Excelencia el papa Benedicto XVI, como lo hice con Juan Pablo II, un hombre a quien el contacto con los niños y los ciudadanos humildes del pueblo suscitaba, invariablemente, sentimientos de afecto".
El diario Juventud Rebelde de Cuba regurgitaba las palabras del Papa a quien se le cantaron loas. Es hilarante las transcripciones de las actividades del “Sumo Pontífice” en el mencionado periódico: “Frente a todos el Santo Padre comulgó y bebió reverentemente el cuerpo y la sangre de Cristo. Luego, tomó el copón y se acercó a los que comulgaron, a quienes les ofreció el Cuerpo de Cristo, antes de que reflexionaran en silencio, en el momento de meditación que le precede a la comunión. El Santo Padre, quien vino a Cuba como peregrino de la caridad y del amor, oró ante Dios, luego del ritual de la comunión, para que todos los presentes puedan llegar a las alegrías de su Reino por el poder de su santa resurrección” (Juventud Rebelde 28-03-2012). 
Benedicto XVI, que en su juventud perteneció a las juventudes hitlerianas del régimen nazi, reclamó también a la burocracia cubana mayor libertad para la Iglesia Católica respecto a la apertura de colegios, acceso a medios de comunicación y construcción de nuevos templos. El reclamo sucede en un momento en que la Iglesia es puesta en cuestión en todo el mundo por los cientos de miles de casos de abusos que los sacerdotes cometieron contra niños y que el Papa fue formalmente acusado de encubrir.
Tal es la estima de los burócratas para con Ratzinger que hasta declararon feriado el viernes santo, cosa que sorprendió hasta los mismos curas.

Una restauración “no traumática”

La caída de la Unión Soviética fue un evento catastrófico que hundió a Rusia y sus países “satélites” en una crisis económica y sobre todo política tan devastadora que sus efectos perduran hasta el día de hoy. La burocracia cubana, así como la china, tomaron nota: la restauración debe ser un proceso controlado. De ahí que la apertura económica sea garantizada bajo la estricta vigilancia del aparato militar y el PCC. Acá encontramos una diferencia táctica entre la orientación de la Iglesia, que refleja los intereses del imperialismo europeo con la política todavía predominante del imperialismo yanky -en la que tiene peso el lobby anticastrista-, que todavía pretende derrocar a la burocracia castrista para instaurar una república burguesa con parlamento y todo, Esto sería garantizado por los gusanos de Miami financiados por el aparato económico del Partido Republicano yanqui. Pero la Iglesia sabe que es éste un proyecto inviable, y se ha comprometido en apoyar cada paso que de la burocracia en el retorno completo del capitalismo, que ya ha dado grandes avances.
La inversión de capitales imperialistas en sectores estratégicos de la economía cubana como en la producción metalífera, en las telecomunicaciones y en el turismo (donde resalta la presencia española) es muestra de ello; así como también el abandono casi total del monopolio del comercio exterior a partir de 1992. Esto significa que es el mercado el que guía la producción de las empresas estatales y no estatales. La producción se realiza bajo la lógica capitalista (anárquica) y no en base a la planificación central. Hoy Cuba está inmersa en un proceso que intenta desarrollar y consolidar a la casta burocrática del PCC en la nueva burguesía cubana. El impulso que se dio al derecho de propiedad privada en el último congreso del partido comunista va en ese sentido y acelera el proceso.

Cuba es hoy un estado capitalista controlado por una burocracia en proceso de convertirse en burguesía. El capitalismo, como fuente de miseria y explotación en todo el mundo, hundirá al pueblo cubano en más precariedad, sobre todo cuando comiencen a desmantelarse las conquistas “fuertes” en la salud y la educación (en particular con la pretensión de la Iglesia católica en inmiscuirse en la enseñanza). Sólo un proceso revolucionario surgido de la clase obrera y el pueblo cubano puede derrocar a la camarilla burocrática del PC, evitar la consolidación de la restauración capitalista -imponiendo el control obrero, la planificación democrática de la economía y (re)introduciendo el monopolio del comercio exterior- e instaurar la democracia sindical y libertad política para la clase obrera y para aquellos sectores populares que se opongan a la restauración capitalista y apoyen las conquistas sociales aún no totalmente desmanteladas de la Revolución del 59.
Luciano Andrade

Paros Generales en Europa e India


 A la par que en el norte de África y Medio Oriente sigue su curso el proceso revolucionario abierto con las movilizaciones del pueblo Tunecino que tiraron a la dictadura de Ben Alí y se extendieron rápidamente  hacia otros países como Egipto, Libia, Siria, Bahréin, Yemen- si bien con diferentes desarrollos-,  los primeros meses del año encuentran a Europa envuelta en una nueva ola de paros generales. La situación irresuelta de Grecia, uno de los primeros laboratorios de pruebas en donde el imperialismo midió su política de ajuste, sumados a la fuerte caída del índice de generación de empleo en EEUU, que tanta ilusiones había generado en los economistas burgueses y la huelga general realizada en India en el mes de febrero, nos da la pauta de que lejos de solucionarse, o mínimamente “estabilizarse”, la crisis económica se sigue profundizando, así como los ataques de las burguesías imperialistas contra la clase trabajadora. Ante esta situación, las burocracias sindicales, presionadas por los trabajadores se ven obligadas a responder, con paros generales.

En España, en dónde el desempleo alcanza registros históricos, oscilando en el 20% (50% si tomamos únicamente a la juventud, al igual que en Grecia), la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO) convocaron un paro general de 24hs -que obtuvo un alto acatamiento principalmente en los sectores industriales- , durante el cual se produjeron enfrentamientos en varias ciudades con la policía. Recientemente el gobierno de Rajoy anunció el recorte de cerca de 10. 000 millones de euros en los sectores de salud y educación además de nuevas privatizaciones y “reestructuraciones” en el sector energético.
En marzo una huelga general, la segunda contra el gobierno de Passos Coelho, tuvo lugar en Portugal, con un gran peso principalmente en los transportes y en menor medida en los sectores de salud, educación y servicios.
En Italia, el pasado 13 de abril y luego de 6 años, los tres principales sindicatos actuaron en conjunto para convocar a una jornada de paro general en rechazo a los ajustes del premier Mario Monti (uno de los títeres colocados por la banca internacional tras la salida de Berlusconi). La medida se sintió principalmente en los sectores metalmecánicos, en los ferrocarriles y el puerto.
Uno de los nuevos elementos que reflejan el curso de la crisis, y la respuesta de la clase trabajadora, fue la huelga general que tuvo lugar en la India, en donde la carestía de vida ha aumentado particularmente en los últimas meses, convocada por un frente unido de sindicatos para exigir al gobierno, entre otras cosas, que refuerce el derecho al trabajo e instaure un salario mínimo. Este paro en la India es particularmente importante teniendo en cuenta la cantidad de habitantes (mil millones) y que afecta a uno de los países agrupados dentro del BRIC, como una de las grandes economías en desarrollo, junto a Brasil, China y Rusia.

Más allá de los diferentes desarrollos en cada país, estas acciones demuestran en primer término la voluntad de las masas de luchar contra los ajustes y en segundo lugar las intenciones de las distintas burocracias reformistas  de descomprimir la presión acumulada de las bases con paros aislados. Pero estos son impotentes contra los ajustes con los que el imperialismo quiere someter a los trabajadores y sólo demuestran la inconsecuencia de estas centrales sindicales para enfrentarlos debido al carácter reformista, es decir, pro-burgués de las conducciones.
Esta crisis económica, expresión de un sistema agotado y en decadencia solo puede solucionarse por dos salidas. Una es la salida capitalista, que no sólo significa profundizar las condiciones de explotación de los trabajadores y la miseria de las masas populares), sino que plantea una nueva lucha entre las distintas burguesías imperialistas por el reparto de los mercados, (las materias primas y los recursos energéticos.
 La otra es la salida es la revolución socialista, porque enfrentarse al ajuste es enfrentarse necesariamente a la naturaleza del sistema capitalista. La única forma de evitar “que la crisis la paguemos los trabajadores” es con una insurrección triunfante que tome el poder e instaure un gobierno de los trabajadores.
Los atropellos imperialistas a las masas obreras en Europa y el derramamiento de sangre de los pueblos africanos y Medio Oriente plantean con urgencia la necesidad histórica de construir un partido de trabajadores revolucionario para impulsar, organizar y dirigir la lucha de la clase trabajadora para concretar estas tareas.

Tomás Contreras

Rosario: Tres posiciones en la movilización del 24 de marzo


La reciente movilización del 24 de marzo que se llevó a cabo en las principales ciudades del país, se produjo en el marco de una derechización cada vez más marcada del gobierno de CFK. Los ataques en contra de los docentes, la represión a la movilización en contra de la mega-minería en Famatina, el “yo no fui” en el accidente de Once, los escándalos de corrupción de Boudou; y además lo que dividió aguas claramente en una fecha tan teñida de reivindicaciones democráticas: la ley Antiterrorista y el Proyecto X.
En Rosario, esta situación provocó que en esta oportunidad se rompiera la tradicional unidad de compromiso entre las distintas organizaciones participantes. Esta vez la movilización quedó dividida alrededor de dos programas diferentes.
Si bien la movilización no se produjo con la convocatoria de otros años, siempre es un acontecimiento muy importante desde el punto de vista político. Muchos compañeros creen que participar en la movilización por el aniversario del golpe del 24 de marzo, es solo una cuestión de moral, de no olvidar a los desaparecidos, de mantener viva la memoria. Pero ese es sólo un aspecto  Mientras el gobierno y sus aliados quieren limitar a la lucha contra la represión del golpe, nosotros, sin dejar de lado el reclamo de verdad y justicia, nos movilizamos con el eje puesto contra las políticas de represión y ajuste del gobierno nacional de Cristina y los gobiernos provinciales que son la expresión actual de los mismos intereses de la clase capitalista que motorizaron el golpe. Nuestra intervención en la movilización es parte de esta lucha y por lo tanto como en toda movilización ponemos el acento en su programa y su contenido de clase.
Dos columnas, tres políticas
Como dijimos, la movilización estuvo dividida en dos columnas, con dos programas diferentes. La columna que encabezaba la marcha estaba nucleada alrededor de la convocatoria del Espacio Juicio y Castigo, es decir, las organizaciones afines al Kirchnerismo. El documento programático de esa convocatoria no hacía ninguna referencia a las políticas anti-obreras del gobierno, es decir, a la ley antiterrorista y el Proyecto X, con lo cual las organizaciones participantes objetivamente encubrían la política represiva del gobierno nacional kirchnerista. Además de las agrupaciones K, estaban algunos sectores que responden a la CTA Yaskysta, la burocracia sindical de AMSAFE provincial, junto con la CTA Rosario, ATE Rosario, y la agrupación Frente Darío Santillán, en una clara claudicación al Kirchnerismo.
La movilización se produjo –además- un día después del levantamiento de la huelga docente sin que se hayan conseguido sus objetivos y poco después de las declaraciones de CFK contra los docentes, y de apoyo a la política salarial del gobierno provincial de Bonfatti. En esas circunstancias firmar el documento -que no contenía ni una sola crítica explícita ni al gobierno nacional K ni al gobierno provincial de Bonfatti- y marchar bajo esa convocatoria, hizo más grande y evidente la complicidad de los dirigentes sindicales docentes. Que haya firmado Sonia Alesso, en nombre de la burocracia sindical de AMSAFE provincial Celeste, no puede sorprender a los docentes rosarinos, que ya conocen sus traiciones. Pero que hayan firmado Daniel Couselo, secretario general de AMSAFE Rosario, Elena Rigatusso (miembro de la directiva), y el Frente Darío Santillán, es una clara claudicación, tal vez inesperada por un sector importante del activismo, que abrió una discusión sobre el carácter y la orientación político-sindical de la conducción de los docentes rosarinos. Couselo y Rigatusso además marcharon en la columna de la convocatoria oficial, desconociendo la votación de la asamblea docente departamental.
La segunda columna que participó en la marcha estuvo integrada por el PTS, PO, IS, Tupac, nosotros: el PRS, la mayor parte de la directiva de AMSAFE-Rosario y el activismo docente que se negó a ir a la marcha “oficial”, y el PCR, Libres del Sur (integrantes del FAP), Proyecto Sur y el MST.
Esta columna marchó organizada alrededor de una serie de consignas, entre las cuales se denunciaba la ley Antiterrorista y el proyecto X, lo que la hacía progresiva en relación a la columna “oficialista”pro-K, y por eso nosotros decidimos participar en la misma, en unidad de acción con las demás organizaciones contra la política represiva del gobierno nacional K, y distribuyendo un volante con nuestras posiciones políticas clasista e independientes tanto del gobierno K como del gobierno Binnerista.
Sin embargo, inicialmente, algunas de estas organizaciones estaban elaborando un documento en base a un borrador presentado por la organización de derechos humanos CADH, en el cual se denunciaba no solamente al gobierno nacional kirchnerista, sino también al gobierno provincial de Bonfatti-Binner (ahora FAP). Este documento denunciaba claramente que las muertes de los pibes del FPDS de Villa Moreno y la desaparición de Silvia Suppo, había sido responsabilidad directa de la policía provincial que depende del gobierno provincial del PS. Además denunciaba que el gobierno provincial del PS era el que atacaba a los docentes por ser su patronal.
Pocos días antes del 24, el documento se modificó, eliminando del texto toda referencia al gobierno provincial, condición impuesta por el PCR (aliado político del FAP). Esta exigencia fue aceptada por los partidos integrantes del FIT (PO-PTS-IS), con lo cual cediéndole al PCR, terminaron capitulando al gobierno provincial Binnerista, por lo cual decidimos no participar en el acto en el que se dio lectura a ese mutilado documento oportunista. El PTS ha dicho que el hecho de que el PCR haya participado en esta columna y en el acto, fue un triunfo de su política. Pero en realidad fue la política del PCR la que se impuso, al lavar del programa toda crítica al FAP, mientras que el PO y el PTS fueron alegremente a la cola de esa capitulación, a tal punto que a último momento el PS no tuvo ningún problema en colarse al final de la columna. Dado que sólo unos pocos conocían el texto que se iba a leer en el acto, gran parte de los activistas docentes que marcharon con esta columna, participaron en el acto en medio de la confusión, creyendo que se trataba de un acto verdaderamente independiente, cuando en realidad el acuerdo PCR-PO-PTS  encubría la capitulación política al gobierno provincial, es decir a su propia patronal, contra la que venían de luchar por el salario.
Los dirigentes rosarinos del PTS escriben en su periódico (LVO n° 468) una colección de mentiras tratando de tapar su capitulación: “…hicimos un bloque independiente que denunció la Ley Antiterrorista, la represión K y el Proyecto X, y también la impunidad en la Santa Fe “binnerista”, donde mataron a Silvia Suppo y a los pibes del FPDS. Este bloque, además, defendió a los docentes de los ataques de Bonfatti y Cristina” y después dice  “… El acto combativo y antigubernamental, pese a estas posturas, permitió que los activistas pudieran movilizarse contra la impunidad y la represión sin seguir a los K o al socialismo sojero”. Sin necesidad de inflar el número, el PTS podría igual estar “orgulloso” de su vistosa columna; pero de ninguna manera de su política oportunista en esta movilización.
El PRS se movilizó con esta marcha porque las tres consignas que las convocaron expresan de manera justas los reclamos actuales “Derogación inmediata y total de la Ley Antiterrorista de Cristina Kirchner, supresión del Proyecto X, basta de espionaje y persecución al pueblo, contra el ajuste.” Pero no  participamos del acto, ni firmamos el documento porque hubiese sido aportar a la confusión de la vanguardia y una claudicación al gobierno del PS/Bonfatti.


Remo.

Rosario: Porque no triunfamos los docentes


Luego de un mes de lucha que incluyeron, 3 paros de 48hs, 1 de 72hs y numerosas marchas en Rosario y otros departamentos provinciales como Caseros y San Lorenzo, en la asamblea provincial del 23 de marzo Amsafe levantó las medidas de fuerza y aceptó la propuesta del gobierno provincial de Bonfatti (PS). Nos quedó el sabor amargo de la derrota, de no haber podido lograr el objetivo de romper la pauta salarial impuesta por el gobierno provincial que significa una reducción del nuestro salario real.
Esta lucha se dio en el marco de la ofensiva del gobierno por lograr ajustar a los trabajadores con acuerdos salariales que signifiquen una reducción neta del salario, aumento de la represión a las protestas y la instauración de la ley antiterrorista. La presidenta se dedicó en esta situación en atacar al conjunto de los docentes y en particular a los santafesinos en un verdadero frente de clase contra la docencia. El gobierno ofertó desde el principio el mismo 21%  que acordaron con UPCN y ATE provincial. Amenazó y ejecutó el descuento de los días de paro, montó una campaña apoyada por la prensa y todos los partidos del régimen (PS, UCR, PJ, PRO, etc.) de desprestigio y ataque a los docentes. Pese a esta ofensiva los docentes rechazamos el 9 de marzo la oferta con un plus de $600.- y respaldamos su rechazo con masivas movilizaciones.
¿Por qué no triunfamos entonces?
Si la directiva provincial (Celeste) tomó el reclamo de la base docente fue porque no tenía más remedio ante la bronca de los compañeros. Pero sabemos que no se puede esperar nada de quienes una y otras han boicoteado las luchas y tienen un acuerdo político con el gobierno nacional. Después de la primer oferta, la Celeste se convirtió en un corriente militante por la aceptación de la propuesta. Son los principales responsables de la derrota.
La votación de rechazo del 9 de marzo dejó claro la disposición a la lucha. También la necesidad de los miles de docentes de toda la provincia de dotarse de una dirección que fuese capaz de llevar la lucha a fondo para garantizar el triunfo, que la Celeste no podía ser. Era necesario disputarle la dirección a la Celeste en la lucha misma, ese es el rol que Amsafe Rosario debía cumplir. Unificar y coordinar los esfuerzos de los miles de docentes que rechazaron el acuerdo. Desde cada escuela a toda la provincia. Contaba para eso con los 15000 votos de rechazo, con los miles que se movilizaron una y otra vez. Esto es lo que no se hizo.
¿Por qué no se disputó la dirección a la provincial?
El apoyo de la Celeste de Yasky, Maldonado, Alesso al gobierno de Cristina es conocido. Incluso para sostener este apoyo no dudaron en romper a la CTA hace 2 años. Es la explicación del rol que juegan y han jugado en la lucha. Amsafe Rosario tiene una dirección compuesta de militantes de distintas corrientes políticas FPDS, PCR, PC, Kirchneristas, PO. De conjunto han tenido una política de tratar de acumular conquistas, depositando confianza en el gobierno nacional algunos y en el provincial otros. En época de crisis, y ésta es la situación actual del capitalismo, esto es imposible. No debemos confundirnos por veranitos pasajeros. Cuando el gobierno emprende, como hoy, su ofensiva de ajustes para descargar la crisis sobre los hombros de los trabajadores, su política se vuelve impotente. Así terminan siendo correa de transmisión de estas políticas al interior de las organizaciones de los trabajadores y son incapaces de enfrentarlas consecuentemente. Eso es lo que está pasando.
En la asamblea departamental del 22 de marzo se llevó a cabo el debate de la postura frente a las movilizaciones que se iba a llevar a cabo el 24 de marzo y las mociones frente a la oferta del gobierno de Bonfatti. Es importante y necesario que los trabajadores debatamos las cuestiones políticas que nos afectan, pero es deber de la conducción  que no ocurra como pasó, que se transforme en una discusión que agotó a gran parte del activismo de base que se retiró antes de la discusión de la oferta salarial.
El debate sobre la movilización del 24 de marzo deja al descubierto la situación de nuestras direcciones. La mayoría de la directiva de Amsafe Rosario defendió, al igual que la Celeste, el apoyo a la marcha y acto en el monumento organizado alrededor del kirchnerismo impulsor del ajuste a nivel nacional. Couselo, el FPDS, Rigatusso entre otros firmaron la convocatoria, otros como Teres, estaban a favor de ir al monumento sin firmar el documento. Couselo y Rigatusso, además, desconociendo la votación de la asamblea, marcharon con la columna de la convocatoria oficial.
Agrupaciones como, Docentes de Base POP, Nueva Corriente Docente, Tribuna Docente entre otros apoyados en un sector del activismo impuso participar de la movilización alternativa bajo las consignas justas “Derogación inmediata y total de la Ley Antiterrorista de Cristina Kirchner, supresión del Proyecto X, basta de espionaje y persecución al pueblo, contra el ajuste.” Esta movilización originalmente estaba llamada con un documento que denunciaba correctamente al gobierno nacional y al provincial en su ataque a los docentes, su responsabilidad en los crímenes de barrio Moreno, el asesinato de Silvia Suppo. El PO, el PTS y otros grupos en pos de “una amplia unidad” le claudicaron al PCR (aliado del FAP, PS) y Movimiento Libres del Sur diluyendo el sentido del documento en un conjunto de consignas que no dicen nada explicito sobre el gobierno provincial. Esta claudicación responsabilidad del PTS y PO dejó a los trabajadores y luchadores sin una expresión política independiente clara contra la política de ambos gobiernos, en momentos que se definía un duro conflicto con el gobierno de Bonfatti.

Docentes del PRS- Rosario 

CARLOS FUENTEALBA ¡PRESENTE!


Un 4 de abril, hace cinco años, después realizar masivas asambleas, el gremio de los trabajadores de la educación de Neuquén (ATEN) decidió ir al corte de rutas, debido al desconocimiento que el gobierno del MPN, conducido por Jorge O Sobisch, mantenía sobre los reclamos salariales que levantaban los docentes.
Se acercaba semana santa y las medidas tomadas por los docentes cortarían el circuito turístico. El gobierno provincial que había montado un descomunal operativo policial en el punto central en que se instalaría el corte, la localidad de Arroyitos a 48 kilómetros de la capital, antes de que los trabajadores de la educación se instalaran sobre la ruta, inició una salvaje represión sobre los docentes y demás organizaciones que apoyaban esa justa lucha.
Los jefes policiales, en el transcurso del ataque a los manifestantes, llegaron a un acuerdo de palabra con los dirigentes sindicales de no seguir reprimiendo, acuerdo que se reveló como una maniobra, el cuerpo policial continuó la salvaje represión y la persecución a campo traviesa de los manifestantes. Tal es así, que Carlos Fuentealba, que se retiraba junto a otros compañeros en un auto hacia Senillosa, localidad más cercana de Neuquén Capital, fue asesinado a cinco kilómetros desde donde había comenzado la represión, lo que demuestra el alcance de la orden impartida por el gobierno provincial, reconocida posteriormente en forma pública por Jorge Sobisch.
Como consecuencia de este asesinato, solo quedó detenido con reclusión perpetua el cabo de la policía José Darío Poblete.
Casi 5 años después la impunidad con la que los gobiernos capitalistas y su justicia  reprimen, persiguen y asesinan a militantes obreros estableció un nuevo jalón: Con el título:"Justicia neuquina rechaza investigar a Sobisch por el asesinato de Fuentealba" el diario Río Negro encabezaba el artículo que más abajo señalaba:
"Pasadas las 8:30 y en menos de dos minutos la sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén rechazó los recursos de casación presentados por las partes Fuentealba II. De esta manera no se investigará en esta instancia al ex gobernador Jorge Sobisch por los hechos de Arroyito”  “Este proceso intentaba investigar la responsabilidad política de los presuntos autores intelectuales del asesinato del docente neuquino..."(Río Negro 13/06/2011)
La población de Neuquén el mismo día del asesinato del maestro Carlos Fuentealba reaccionó masivamente, más de 30 mil manifestantes coparon las calles neuquinas, exigiendo la renuncia de Sobisch y manifestaciones como esta repitieron en los días siguientes.
En ese momento se tejieron todo tipo de conjetura ante la masividad de las marchas reclamando la renuncia de un gobernador del MPN, partido que lleva gobernando la provincia por más de 50 años
Una parte de la izquierda, más precisamente la dirección nacional del partido obrero, caracterizó a las manifestaciones como una “rebelión popular” contra el partido provincial, que conferían a la izquierda la posibilidad de “llenar la legislatura de obreros y docentes” en las elecciones que se avecinaban, caracterización que se reveló como incorrecta, una vez más la realidad demostraba que no estaba en la lucha electoral la salida para los trabajadores. Con el proceso electoral plenamente instalado, finalmente la oposición interna del partido provincial encabezada por el ex vice gobernador de Sobisch, Jorge Sapag (actual gobernador) triunfo holgadamente, el voto a la izquierda no registró ninguna lectura del proceso. El triunfo del ex vice de Sobisch consolidó la impunidad de éste.
Destacamos que en este quinto aniversario de la represión y la muerte de Carlos Fuentealba, a pesar del boicot realizado por la conducción provincial de ATEN alineada con la conducción nacional de la CTERA, más de diez mil manifestantes recorrimos las calles neuquinas realizando un acto en el centro de la ciudad, previo al acto realizado en el monolito sobre la ruta 22.
La presencia masiva de docentes y manifestantes en la calle se produce pocos días después de una multitudinaria movilización en el 36 aniversario del golpe de estado. El 24 de Marzo 15 mil manifestantes, según los medios, expresaron su repudio al golpe de estado del 76. No hizo mella al carácter multitudinario de la marchas, la campaña previa intimidatoria montada, en ambos casos,  por el gobierno provincial, el profuso vallado montado en las calles laterales, ni la multitudinaria presencia policial.
Si bien consideramos que la masividad de las marchas a 36 años del golpe reflejan un “cambio de humor” de la población hacía las políticas del Kirchnerismo; el aniversario del asesinato de Carlos Fuentealba se transformó en el canal de expresión de un gremio que desde hace 4 años permanece maniatado por la política kirchnerista de su dirección provincial,  que ha pactado con el Sapagismo “aumentos” a la baja que han derrumbado el salario de los trabajadores de la educación. Una dirección que colabora estrechamente con el gobierno provincial para impulsar reformas educativas que impongan finalmente al combativo gremio docente las reformas menemistas que éste no pudo.

El ataque al gremio de Carlos Fuentealba

Indudablemente que fortalecido por la política conciliatoria y de inacción de la conducción provincial Celeste el gobierno provincial ha movido los hilos de la justicia “independiente” y la Cámara Civil de Neuquén resolvió en los últimos días,  una multa contra el gremio docente que supera los 200 mil pesos.
Este fallo hace referencia a los cortes de puentes que el gremio, apoyado por la comunidad educativa, llevó adelante entre el ¡¡18 y el 28 de septiembre del 2003!!.
En los considerandos “la justicia” plantea que la multa tendría por finalidad resarcir a Caminos del Valle, -concesionaria del peaje sobre los puentes-, por las pérdidas ocasionadas por los cortes, una vez más la “justicia” patronal muestra con toda brutalidad su carácter de clase.
De todas maneras, no es el peaje el que les preocupa, nada más lejos que esto, es inocultable la finalidad de sancionar a los que luchan, la condena económica a las organizaciones obreras combativas son el complemento del juicio a miles de compañeros que enfrentan al poder ganando las calles y cortando las rutas.
La jornada del 4 de Abril mostró a una base docente dispuesta a enfrentar el deterioro salarial, el proceso privatizador de la educación, el desmantelamiento de la obra social y el ataque recibido por la organización sindical, pero, que aún no ha encontrado en la oposición a la celeste la herramienta necesaria para enfrentar esta política de ataque a los trabajadores.
Repudiamos la sanción sobre el sindicato y planteamos la realización de una campaña nacional de defensa de la organización de los trabajadores de la educación de Neuquén

domingo, 22 de abril de 2012

1º de Mayo de 2012: El capitalismo se desliza hacia crisis más profundas, y trae más miseria, represión y nuevas guerras


Aunque los gobiernos burgueses traten de disfrazar la realidad, lo cierto es que la crisis de la economía capitalista mundial se profundiza y abarca, con diferentes ritmos, a todas las regiones del planeta. Europa se ha convertido en el centro de la crisis. Cuando los gobiernos y banqueros imperialistas respiraban con cierto alivio porque habían evitado, o más bien postergado, el default de Grecia, un problema aún mayor golpeó las puertas de la Unión Europea: España, cuyo “riesgo país” sigue subiendo, al igual que la cantidad de desocupados, la que ya alcanza aproximadamente los 5 millones. Si Grecia, que sólo representa el 2,6% del Producto Bruto de la Unión Europea (UE), amenaza con arrastrar a toda Europa -y mas allá también- a una catástrofe financiera, la mayor envergadura de la economía española hace temblar las bolsas de todo el mundo. Esta perspectiva amenaza la ya de por si débil e inestable recuperación  de EEUU, basada en una desenfrenada emisión de dólares.
 No estamos en presencia de una crisis más, una de tantas que se sucedieron durante todo el siglo pasado. Es una crisis que por su carácter es comparable a la década del 30. Una crisis de sobreinversión que fue postergada por la burguesía por más de 30 años a fuerza de especulación financiera y ataque a las condiciones de vida de millones de trabajadores y sectores populares en todo el mundo. La especulación financiera encontró su límite y explotó en 2008, convirtiendo en una necesidad de vida o muerte para todos los capitalitas y sus gobiernos, socialdemócratas o abiertamente antipopulares, una ofensiva encarnizada contra toda conquista que los trabajadores hayan arrancado en épocas de crecimiento económico. Sin embargo la magnitud de la actual crisis es tal que no se resolverá ni aun redoblando la superexplotación de las masas populares. La estructura productiva mundial tiene demasiado capital acumulado, por lo que la valorización de ese capital mediante la explotación de la clase obrera resulta cada vez más difícil. El mercado mundial se ha vuelto demasiado estrecho para tantas potencias imperialistas y otras aspirantes a serlo, que compiten entre sí por porciones cada vez más limitadas por la recesión. Una crisis del capitalismo mundial de estas características exacerba la lucha por “los mercados”. A las guerras comerciales y las barreas proteccionistas, le suceden los enfrentamientos militares, indirectos y directos por el nuevo reparto de “la torta”. En ese marco, la rapiña por los recursos naturales, en particular los energéticos, ha significado la masacre lisa y llana de pueblos enteros. Afganistán, Irak, y actualmente las amenazas de guerra contra Irán son la vía indirecta de la lucha de unas potencias contra otras, por el dominio sobre el mercado mundial y el control del petróleo. 

Una crisis histórica del capitalismo mundial

Tras la caída de la URSS y la restauración del capitalismo en Rusia y en el resto de los países gobernados por los partidos de la burocracia stalinista, la burguesía, a través de toda su maquinaria de propaganda, declamaba en tono triunfal, que el capitalismo era el único sistema posible y que a lo máximo que se podía aspirar era a reformarlo (o “humanizarlo”, como decían los dirigentes de la CTA), es decir a “corregir” sus aspectos más nefastos o “salvajes”, dado que el  “socialismo real” o “el comunismo” había fracasado en los hechos.  Doble mentira. En primer lugar el comunismo, como afirmaban Lenin y Trotsky,  sólo es posible con la conquista del poder por la clase obrera a nivel mundial derrotando al imperialismo. El llamado “socialismo real” no fue más que una brutal deformación burocrática del primer intento revolucionario de crear un estado obrero. Lo que fracasó fue  solamente la utopía estalinista de pretender sostener el  “socialismo en un solo país” y convivir pacíficamente con el imperialismo frenando la revolución obrera mundial. La burguesía necesitó de varios siglos para imponer su sistema, el capitalismo. La clase obrera apenas hizo su primera experiencia histórica y todavía no rindió su examen final. Distintas corrientes políticas defienden posturas reformistas planteando que la lucha no es contra todo el capitalismo sino sólo contra el neoliberalismo, por un capitalismo “productivo” y por un modelo “nacional y popular”. Pero el capitalismo es como una moneda que se compone de ambas caras inseparables, y su verdadero rostro lo único que tiene de humano son las marcas de sangre de innumerables masacres cometidas contra los trabajadores y los pueblos oprimidos. Cada día que pasa se hace más evidente que el capital financiero es la cara dominante, más aun en épocas de crisis como la actual, y que la utopía más grande es querer “reformarlo”.  Las nuevas generaciones de la clase trabajadora están experimentando con toda crudeza lo que tiene para ofrecerles éste que según pretenden los reformistas burgueses y pequeñoburgueses sería el “único sistema posible”. Si las cifras de desocupación superan el 20% en los países más golpeados por la crisis, como España, entre los jóvenes asciende a más del 50%. Pero no sólo los jóvenes, sino todas las capas de la población trabajadora están afectadas. Causó un gran impacto en Europa, en donde no son comunes las “inmolaciones”, el suicidio de un jubilado griego que antes de matarse declaró gritando que no soportaba la humillación de tener que sobrevivir revolviendo la basura después de una vida de trabajo.

A Cristina se le cae el maquillaje

 El gobierno de Cristina paso del verso de que la economía argentina estaba “blindada” contra la crisis internacional, a la necesidad de una “sintonía fina”, es decir al ajuste. Si la ofensiva del gobierno contra el pueblo trabajador, con el aval de toda la oposición patronal no es aun tan brutal como en Europa es sólo porque la crisis mundial golpea con ritmos desiguales en cada región: Europa está en un pozo recesivo, Japón en un estancamiento que se prolonga desde hace décadas, EE-UU en una recuperación coyuntural “débil”, los llamados emergentes del BRIC (Brasil, Rusia, China e India) en un “aterrizaje” todavía no definido entre “suave y forzoso”.  Pero la economía es una unidad mundial, y la crisis no se limita a una región en particular, sino que afecta a todos los países. En la Argentina los años de crecimiento a “tasas chinas” ya son historia. Desde el 2009 el kirchnerismo viene manoteando y vaciando cuanta caja tiene al alcance de la mano, para prolongar lo máximo posible un “modelo económico” que se surgió de la recuperación económica posterior a la crisis 1998-2003, basada en la devaluación del peso y la reducción de los salarios a la mitad. Este “modelo” tuvo aire para sostenerse mientras soplaba el “viento de cola” de la economía internacional. Para todos los sectores de la burguesía fueron años de “vacas gordas”, pero aunque franjas importantes  de trabajadores en blanco recuperaron el nivel salarial anterior a la crisis, un 50% de trabajadores sobrevive con sueldos promedio de $3.500 por mes, mientras los niveles de pobreza se mantienen en el orden del 30%. Ahora que el “viento” de la economía internacional empieza a soplar en contra, y las contradicciones internas del propio “modelo” hacen que a “las vacas” se le empiecen a ver las costillas, el gobierno “nacional y popular” se ve obligado a utilizar el capital político ganado en las últimas elecciones para atacar las condiciones de vida del pueblo trabajador. Y aún cuando el ajuste está en sus primeros e indecisos pasos, los trabajadores empiezan a ver cómo se va cayendo el maquillaje popular que encubre el verdadero rostro propatronal y proimperialista del gobierno kirchnerista. La masacre de Once, consecuencia inevitable de un sistema de transporte donde las patronales, con la complicidad del gobierno y los burócratas sindicales, se llenan los bolsillos sin invertir un peso, mientras los trabajadores viajan como ganado y en peligro permanente, demuestra para quién gobierna Cristina. La defensa, con represión incluida, de los pulpos mineros imperialistas  mientras cacarean un discurso “nacionalista” sobre Malvinas o sobre la expropiación parcial de Repsol-YPF –con la cual se van a beneficiar los capitalistas amigos y otras petroleras imperialistas-, también va debilitando la confianza o esperanza que muchos compañeros tienen en este gobierno.  Es por eso, por el temor a que el discurso demagógico no alcance para contener la respuesta obrera y popular al ajuste, que Cristina y el conjunto de las patronales aceitan y pertrechan el aparato represivo. La ley antiterrorista viene a reforzar las herramientas a disposición de una Justicia al servicio de los intereses patronales para atacar a quienes se atrevan a enfrentar el ajuste. La huelga y el piquete se transformaron en “extorsión” en el lenguaje K. La gendarmería espía a los activistas obreros y populares, y a fuerza de palazos despeja las rutas que pueblos enteros cortan para impedir el saqueo y la contaminación ambiental de los amigos megamineros de Cristina. Una numerosa cantidad de efectivos de la Gendarmería y la Guardia de infantería es destinada a amedrentar a los choferes de la línea 60 que luchan por derechos obreros elementales.

La necesidad urgente de un partido revolucionario

 Lo que en Argentina asoma como una incipiente resistencia de los trabajadores y el pueblo a pagar los costos de la crisis capitalista, en el resto del mundo toma dimensiones que ponen los pelos de punta a la burguesía imperialista. Las masas obreras y populares de África del Norte y Medio Oriente se levantan contra los regímenes títeres del imperialismo y las dictaduras seudo-nacionalistas que los oprimieron durante tres y cuatro décadas buscando romper las cadenas de tantos años de explotación, y de opresión política y social. La clase obrera europea, en alianza con la juventud movilizada, se levanta contra los brutales planes de ajuste y miseria. En EEUU los jóvenes y sectores de la clase obrera despiertan a la lucha. Sin embargo la enorme predisposición a la lucha de millones de personas no logra frenar la ofensiva de la burguesía. En Europa Las burocracias sindicales y los reformistas de distinto pelaje logran por ahora contener esta presión por abajo. Cuando se hace insostenible recurren a paros generales de 24 horas aislados en el tiempo y en cada país para liberar de forma lo más controlada posible la energía revolucionaria de las masas.

Grecia es un ejemplo que sirve para sacar conclusiones: En las elecciones de fines del 2009 los trabajadores votaron al Pasok (partido socialdemócrata) contra el partido Nueva Democracia (conservador de derecha) creyendo que la socialdemocracia no avanzaría con los ajustes en su contra. Una vez en el poder, el Pasok aplicó un durísimo ajuste, y luego se unieron en una coalición parlamentaria para sostener al gobierno de Papademos (un “tecnócrata” ex integrante del pulpo financiero Goldman Sachs). Es decir, reformistas de la “tercera vía” similares al kirchnerismo o al FAP binnerista, aliados a conservadores similares a Macri o Scioli; están juntos, en contra de los trabajadores, para sostener el orden burgués. En el curso de estos últimos dos años los trabajadores griegos ya realizaron entre 18 y 20 paros generales de 24 y 48 hs contra las políticas antiobreras. Pero el gobierno, bajo la presión de la burguesía imperialista europea siguió adelante. La conclusión está a la vista para el que la quiera ver: Sólo se puede impedir que “la crisis la paguen los trabajadores” volteando al gobierno burgués e imponiendo un gobierno de los trabajadores apoyado en todos los sectores explotados del pueblo. Como en Grecia, España, Portugal, y en todos los países en los que siguiendo como la sombra al cuerpo del desarrollo de la crisis crecen las luchas obreras y populares, se hace sentir la misma necesidad. Y aún con más agudeza en Túnez, Egipto, Libia, Siria, en donde al costo de gran cantidad de vidas, los partidos de las burguesías “islamista” acuerdan con las potencias imperialistas para frenar los levantamientos revolucionarios a la vía muerta de un retaceado régimen democrático burgués.
La impotencia de la clase obrera ante esta situación refleja la ausencia de una dirección revolucionaria. Porque para avanzar en esta tarea histórica los trabajadores necesitamos una organización que prepare y dirija la lucha, un partido de trabajadores revolucionario.
En Argentina, los trabajadores recién están empezando a hacer su experiencia con el gobierno Kirchnerista. Los primeros meses del tercer mandato están dejando  al descubierto que el gobierno de Cristina no es “popular” y que no está con los trabajadores. El frío de la decepción se apodera de los que antes estaban más entusiasmados y comienza un importante proceso de reflexión política tratando de entender que es lo que pasa. Comienzan las primeras luchas en los sectores que han logrado desplazar el control de la burocracia. En este marco, todavía se mantienen para una franja de la vanguardia obrera y popular, como un eco de las últimas elecciones, las expectativas en el FIT. Para muchos compañeros parecía ser el inicio de una nueva perspectiva, que permitiera la unidad de los trabajadores y jóvenes antiburocráticos, clasistas, revolucionarios socialistas o “anticapitalistas” en general. Sin embargo el FIT, como tal, está prácticamente paralizado. En lugar de proponer mecanismos que permitieran organizar de manera amplia a una parte significativa de los trabajadores de vanguardia, se limitaron -cada uno por su lado- a la captación individual partidaria. En lugar de llamar a ampliar la participación en el FIT a los grupos que quedaron afuera de la alianza electoral, pero que apoyaron aunque fuera críticamente su campaña y con los que se puede compartir importantes acuerdos programáticos clasistas, ni siquiera pueden sostener el acuerdo entre ellos. Hasta ahora, y a pesar de las declaraciones de los dirigentes que generaron falsas expectativas, la realidad ha demostrado que el FIT sólo se trataba de un acuerdo limitado electoral, y que así como en la campaña electoral se reflejó un desenfrenado oportunismo electoralista, a la hora de buscar la unidad para intervenir en la lucha de clases se expresa un extremado y estéril sectarismo.
Tampoco alcanzaron a impulsar ninguna orientación política unificada como FIT, cediendo la iniciativa a la CTA Michelista y a los partidos afines al FAP (Binner).

Mientras todos los días se cruzan en discusiones  de aparatos y ni siquiera se ponen de acuerdo en una orientación común para las elecciones sindicales, por lo cual los acuerdos que alcanzan en algunos gremios son según las circunstancias y conveniencia política de cada partido, ahora el FIT convoca a un acto por el día internacional de los trabajadores el 1º de mayo. Seguramente en los discursos se hablará de la necesidad de la unidad internacional de los trabajadores, de revolución y socialismo. O sea, a la unidad para las elecciones podríamos sumarle ahora esta unidad para “los días de fiesta”.
Los trabajadores también en la Argentina necesitamos un partido revolucionario que sea parte de una organización internacional obrera revolucionaria. Nosotros pensamos que ninguno de los partidos que integran el FIT, cada uno por su lado, o unificados, son ese partido revolucionario que necesitamos. Sin embargo,  no descartamos que bajo la presión de un ascenso obrero y popular los partidos que integran el FIT puedan cambiar la orientación sectaria actual y buscar mecanismo de acción unificada; paso imprescindible, para impulsar en conjunto, con las organizaciones revolucionarias que no integramos actualmente el frente, la unidad de la vanguardia juvenil, obrera y popular, para actuar unificadamente en la lucha de clases, en las luchas sindicales y también en la lucha política, y permitiera en su seno la discusión democrática de las diferencias, se habrá avanzado un paso importante, porque sólo de una delimitación de posiciones sobre la base de la experiencia común de un amplio sector de vanguardia en la lucha de clases se podría avanzar en la construcción de ese partido. Pero lamentablemente, las direcciones del FIT hasta ahora han demostrado que no están a la altura de las circunstancias. El PRS y la Corriente de Trabajadores hemos constituido un Comité de Enlace. En base a un acuerdo de principios y mediante la actividad conjunta en la lucha de clases y la discusión fraternal estamos preparando nuestra unificación. No pretendemos que de allí vaya a surgir automáticamente, por acumulación individual, EL partido revolucionario, sino que esperamos que la unidad de nuestras fuerzas sea un paso adelante en el necesario reagrupamiento de los revolucionarios.  Y es por eso que invitamos a los jóvenes y trabajadores a incorporarse a nuestras organizaciones para que desde esta trinchera luchemos por la construcción de un partido de trabajadores revolucionario que reclama con fuerza la situación actual.  

Comité de Enlace
                                                                                           PRS/Corriente de Trabajadores

                

domingo, 8 de abril de 2012

¡La lucha de los choferes de la 60, la 24 y la 25 es una sola!


El reclamo de los trabajadores de MONSA línea 60 es completamente justo: 1) que se reincorpore a los despedidos, 2) que se otorguen los cambios de tarea a aquellos trabajadores cuya salud no les permite seguir manejando (es decir, que la patronal no tire a la calle a los compañeros que fueron “exprimidos” durante largos años), 3) cumplimiento de los recorridos y frecuencias de los servicios (lo que hace a las condiciones de trabajo de los choferes pero también a la forma en que viajan diariamente miles de trabajadores) y 4) pago de las horas extra al 100% para una parte del personal que no lo percibe.

Luego de una larga negociación, MONSA ha ratificado los despidos, lo que plantea la profundización de las medidas de fuerza. La estabilidad laboral es una conquista fundamental que se debe defender.

Que la patronal pretenda presentar los despidos como “casos aislados” que estarían justificados es una trampa. Si pasan los despidos la patronal estará en mejores condiciones para golpear al Cuerpo de Delegados, para aplicar el “modelo laboral” que DOTA impone en todas sus empresas (con la consiguiente pérdida de conquistas) también en la 60. En cambio, defendiendo con firmeza la estabilidad laboral de TODOS los choferes se defienden las conquistas y a los delegados de forma consecuente.

Pero MONSA no es la única línea que esta en conflicto. En la 25 (Tomás Guido) llevan más de 10 días de abstención de tareas, iniciado por el reclamo sobre las condiciones laborales (escasas frecuencias y nulo mantenimiento de las unidades). La patronal respondió al reclamo de una manera brutal: con el despido de toda la planta de trabajadores lo cuál ha reforzado la voluntad de lucha de los compañeros. También en la 24 salieron al paro por el “cierre de libreta” y se encuentran ahora bajo una conciliación obligatoria.

Es que el problema de las condiciones laborales en el transporte han aflorado luego del “crimen social” de Once. En las empresas de colectivos se aplica el mismo “modelo” que en el ferrocarril. La política de subsidios del gobierno nacional es la que garantiza los enormes beneficios a las empresas sin inversión y en muchos casos sin sacar las unidades a la calle obteniendo así superganancias a costa de las condiciones laborales y la calidad del servicio.

Por último está la cuestión salarial. Los dirigentes de la UTA no sólo son co-responsables (junto a las patronales y el gobierno nacional) de la implementación de esta política de transporte sino que han firmado el acuerdo de paritarias más bajo de los últimos años (una suma de $1000 equivalente al 17,8% de la categoría inicial), frente a una inflación del 25%, lo que implica una caída del poder adquisitivo del salario. En varias líneas han dicho que se trata de un primer acuerdo y que después se reabriría la negociación salarial lo cual no consta en el acuerdo firmado.

La lucha de los trabajadores de MONSA, de la linea 24 y la 25 son la expresión visible del rechazo a toda esta política. La crisis del transporte exige un planteo de lucha: 30% de aumento salarial, 6 horas de trabajo, estatización del transporte, bajo control democrático de trabajadores y usuarios.

Unir la lucha

Con cerca de 2000 choferes (de las tres líneas) en conflicto laboral entre los cuales los trabajadores de la 25 llevan más de 13 días de abstención de tareas, cabría a la dirección de la UTA la convocatoria a un paro de toda la corta y media distancia en Capital y Provincia de Bs.As hasta obtener las reivindicaciones de los trabajadores. Sin embargo, cómo lo demuestra la firma del acuerdo paritario la orientación de la dirección del sindicato no es desarrollar ninguna lucha. Es entonces a partir de las asambleas que se convoquen en cada línea y de los Cuerpos de Delegados que hay que desarrollar una política que unifique a los cerca de 2000 choferes en lucha. Como primer paso se podrían coordinar medidas de lucha conjuntas de las líneas en conflicto y avanzar hacia un Comité de Lucha que unifique a los trabajadores de la 60 la 24 y la 25 y que reclame a UTA el paro seccional hasta obtener las demandas. Esta unidad fortalece a los trabajadores y los pone en mejores condiciones para obtener sus reclamos.

Al mismo tiempo, se puede convocar a las comisiones internas y cuerpos de delegados, organizaciones estudiantiles, políticas, sociales etc dispuestos a apoyar a los choferes a conformar un Comité de Solidaridad para impulsar en primer lugar un Fondo de Huelga.

¡Reincorporación de los despedidos!

¡Cumplimiento de todas las demandas de los trabajadores de la 60, la 24 y la 25!

¡Unidad de las empresas en conflicto: Medidas conjuntas y Comité de Lucha!

¡Paro seccional de UTA hasta obtener las demandas!

¡Solidaridad con los choferes: por un Fondo de Huelga!

PRS - Partido de la Revolución Socialista

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